
La sombra del poder
El oficio del periodismo está muy devaluado actualmente. En un mundo en el que cualquiera, como yo mismo, puede verter sus impresiones en un blog o en cualquier otro medio (revistas, diarios, programas de televisión, y no hablemos ya de internet, con sus miles de posibilidades), la credibilidad de quienes informan a veces se ve mancillada por los cientos de energúmenos que llenan con su bilis el espacio informativo, preocupándose más por cómo le sienta el vestido a Carla Bruni en vez de los verdaderos motivos de la visita de Sarkozy.
Las empresas lo saben, y a menudo utilizan esa estupidez mediática para tapar las verdaderas noticias, los asuntos realmente serios que consiguen pasar desapercibidos mientras el grueso del pueblo se centra en algún escándalo nimio. Pero aún quedan verdaderos periodistas, aún queda gente que defiende que la verdad ha de salir a la luz, que destapar esos asuntos es lo más importante, y que la gente tiene derecho a la información. Tenemos derecho a ver más allá de la niebla, a no dejarnos engañar por escándalos -en muchas ocasiones, falsos- y que alguien nos cuente lo que realmente ocurre.
Aquí es donde entra de lleno ‘La sombra del poder‘, la última película de Kevin MacDonald, magnífico director de ‘El último rey de Escocia‘, que en esta ocasión pule aún más su estilo, para componer una historia perfectamente narrada, con un tempo perfecto y mucho temperamento a la hora de manejar las diferentes escenas. Añadamos a la excelente labor de MacDonald un guión escrito a tres bandas entre Matthew Michael Carnahan (que fue quién escribió ‘Leones por corderos‘), Billy Ray (‘La guerra de Hart‘), y Tony Gilroy (responsable de la trilogía Bourne, además de guionista y director de ‘Duplicity‘ y ‘Michael Clayton‘), basado en una serie de televisión de Paul Abbott (que ejerce de productor ejecutivo para la ocasión).

La película también es un homenaje al periodismo
El argumento y la forma de narrar la historia está hecho de un modo impecable. Si acaso, flaquea hacia el final, con un giro en la historia totalmente innecesario y que sinceramente creo que empobrece el magnífico resultado que estaban consiguiendo con el resto de la película. No obstante, no es un giro “imposible”, es perfectamente creíble y no da sensación de simple excusa como ocurre en otras producciones. Aquí es simplemente innecesario, no más.
Para dar vida a los personajes que forman la historia, MacDonald ha contado con un equipo de gente que literalmente se convierte en sus personajes. Russell Crowe es Cal McAffrey (sustituyendo a Brad Pitt, que era el actor elegido en un principio), un periodista que se ve involucrado en la investigación del congresista Stephen Collins (un estupendo Ben Affleck, que parece que nos regala una muy buena actuación por cada dos o tres lamentables), del que se acaba de descubrir que engañaba a su mujer con su secretaria, debido a la muerte de ésta. Por su parte, la esposa del congresista, interpretada por Robin Wright Penn, había tenido sus roces con Cal en la universidad (el periodista, el congresista y ella habían sido grandes amigos, y formaron un triángulo amoroso en el pasado que volverá a amenazarles en la actualidad).

Ben Affleck, cuando quiere, puede bordar un papel
Además, tenemos a Jeff Daniels interpretando a otro congresista del mismo partido que Collins, a Helen Mirren como la directora del periódico para el que trabaja McAffrey (una actuación perfecta), y Rachel McAddams como otra periodista, encargada del blog del periódico, que trabaja con Cal en la investigación. Veremos también algunas otras caras conocidas durante la película, como Viola Davis, o un gigantesco Jason Bateman bordando un papel complicado (por la facilidad con la que podría caer en el ridículo), aunque muy corto: interpreta a un pijo, gay, chulo, borde y relaciones públicas, todo en uno.
La película es una adaptación de una serie britanica de la BBC del mismo nombre, que consta de seis episodios de una hora aproximadamente cada uno. Condensar una trama así en solo un par de horas ha sido sin duda un terrible reto que los guionistas y el propio director han conseguido llevar a cabo de forma impecable. Se trata de un thriller político en el que el congresista Collins, que preside el comité de gastos de Defensa está en continua lucha contra la empresas armamentísticas y su política de hacer dinero a costa de las guerras (privatizando parte del ejército). Cuando su secretaria resulta asesinada y los periodistas se les echan encima para investigar el caso, toda su fuerza política empieza a venirse abajo tras la cortina de humo creada por el incidente y los consabidos escándalos que empiezan a surgir a su alrededor (por ejemplo, la antigua compañera de piso de la chica muerta, que rápidamente encuentra un filón en la prensa amarilla para hacerse de oro inventándose anécdotas sexuales).

Helen Mirren y Russell Crowe, dos pesos pesados
En un escenario tal, lo que mueve a los personajes es conocer la verdad detrás de toda la trama, descubrir pruebas y testigos para ver si realmente, como piensan, son las propias empresas armamentísticas quienes han creado todo eso y asesinado a la chica para debilitar la fuerza política de Collins y poder llevar a cabo sus intereses. Al mismo tiempo, Cal McAffrey, el periodista que lleva la investigación junto a Della Frye (la periodista del blog), deberá mantenerse en la cuerda floja debido a la situación delicada en la que se encuentra, ya que el sujeto de su investigación era su compañero de piso en la universidad, y su mejor amigo; además, su antigua relación amorosa con la mujer de éste le hará tener mucho cuidado con cada paso que de.
‘La sombra del poder’ es de lo mejorcito que podemos encontrar actualmente en cartelera. Un thriller político que funciona a la perfección, con un guión medido al milímetro al que acompaña un director tremendamente prometedor y un reparto que se mete literalmente bajo la piel de sus personajes. Desde la sinceridad, confieso que cuando entré en la sala no esperaba nada del otro mundo, entré más por desidia al no encontrar nada mucho más interesante que ver en cartelera, pero mi elección no pudo ser más acertada. Realmente una muy buena película en la que cada pieza está perfecta.

Añadir a Del.Icio.Us



1 Comentario en “‘La sombra del poder’. La verdad, a cualquier precio.”
[...] Yates, cuya obra más conocida era la miniserie ‘State of play‘ (de la que pudimos ver una estupenda adaptación a la gran pantalla a principios de este mismo año, llamada aquí ‘La sombra del poder‘), hasta que [...]