Curiosidades, Directores, Terror

“Tiburón”: Cuando fallar es esencial

Por kappuz95, en 23 de Marzo de 2008

TiburónHay un dicho que dice que, cuando los obstáculos se acumulan y la aventura se transforma en algo que se adivina imposible en su forma original, es necesario hacer de la falta una virtud. En “Apocalypse Now”, Marlon Brando no quería planos de cuerpo entero y tampoco se sabía el guión. Francis Ford Coppola y Vittorio Storaro resolvieron con improvisación, nueva iluminación y un plano cerrado. En “La película del rey”, de Carlos Sorín, el protagonista se la pasa teniendo que hacer estos ajustes para poder llevar a concreción su sueño. Steven Spielberg, en sus inicios, con lo que sería su primer gran éxito y, de hecho, inauguraría toda una era de superproducciones, experimentó en carne propia la posibilidad de que el film fuera un desastre.

En “Buscando a Nemo”, el tiburón vegetariano se presenta como Bruce. Bruce, casualmente, era el nombre del tiburón mecánico para Tiburón”, realizada en 1975 por Steven Spielberg. En el parque de diversiones de Universal solía haber una réplica, bautizada Bruce II. El primero, probablemente, nunca funcionó mejor que su copia más barata.

“Tiburón”, novela best-seller de Peter Benchley (quien también escribió las primeras versiones del guión), estaba basada en unos míticos pero reales ataques que tuvieron lugar en las playas de New Jersey en Julio de 1916. Si bien los personajes y la ubicación temporal cambian, la secuencia de los hechos retratados en el film y la novela siguen, bastante fielmente, aquellos de los hechos en los que están basados. Incluso la cacería, y la rareza de que un un escualo de semejante tamaño se metiera en canales angostos, como si estuviera persiguiendo a sus presas. Antes de 1916, muchos estudiosos habían desestimado el peligro que el carcharodón (que, en su versión carcharias – el tiburón blanco de “Tiburón” -, puede llegar a medir 12 metros) representaba para el ser humano. Los ataques de Jersey Beach cambiaron esa percepción, para transformar a estos peces en fríos y crueles asesinos, símbolo de sadismo y maldad sin conciencia (de ahí el mote de “tiburones”, para los abogados).


Ataques de Jersey BeachInspirado por esta historia, Peter Benchley había escrito su éxito literario y Steven Spielberg se aprestaba a filmarlo. El rodaje que debía tomar 55 días, terminó tomando el triple y estuvo plagado de problemas, desde un guión que el director rechazaba una y otra vez, a un casting con problemas para conseguir a los actores – y, luego, con problemas dentro del elenco, entre Robert Shaw y Richard Dreyfuss -, etc, etc, etc. Pero, sobre todo, había un detalle.

Previo al comienzo del rodaje, Spielberg había visitado el galpón donde se hallaba Bruce. Había ido acompañado de sus amigos John Milius, George Lucas y Martin Scorsese, para mostrarles a la criatura. Lucas, haciéndose el gracioso, metió la cabeza en la boca del monstruo, y sus compinches no tuvieron mejor idea que activar los mecanismos para cerrarla. Como si hubiera sido un evento profético, la mandíbula de Bruce quedó trabada y Lucas atrapado dentro del animatronic. Obviamente, Lucas pudo ser liberado y, en su momento, los cuatro cineastas abandonaron rápidamente el galpón temiendo haber roto algo.

Otro detalle es que, extrañamente, el protagonista mecánico del film nunca había sido testeado en agua, así que, cuando llegó el momento de rodar, se encontraron con qué, simplemente, se hundía. De hecho, fue a parar al fondo y tuvo que ser rescatado por los buzos. También ocurría que la superficie del tiburón desteñía, con lo que necesitaba permanentemente mantenimiento – maquillaje, que le dicen, como cualquier otro actor -.

Si alguien vio “Terror en lo profundo”, eso era, probablemente, lo que Spielberg hubiera querido rodar. Él deseaba una mayor presencia visual del asesino acuático pero, como quedó expuesto por la inhabilidad de Bruce de mantenerse a flote o ser manipulado sin que algo se le rompiera, no fue posible.

No es por quitarle mérito al montaje de Verna Fields ni a la ya mítica banda sonora de John Williams. Pero fue el mayor desastre de la producción lo que permitió que “Tiburón” fuera lo que terminó siendo.

Para las tomas “en vivo” se realizaron peligrosas secuencias submarinas con tiburones blancos reales que, de manera real, destrozaron, por ejemplo, jaulas para buzos. En una de las secuencias, el ataque fue tal, que el buzo se negó a retornar a la jaula. En otra, el tiburón quedó lastimado y se estaba ahogando, con lo cual debió ser salvado por el equipo del film. Pero, para otras, las ligadas directamente a la ficción, donde debía ser Bruce la estrella de la fiesta, donde debía poner en juego los meses de trabajo, el animatronic se probaba inutilizable.

TiburónConsecuentemente, para los ataques a los bañistas, Bruce fue reemplazado por una toma subjetiva. La cámara se convirtió en el amenazante tiburón. La pérdida de referencia visual, la invisibilidad del monstruo, terminaron jugando a favor del suspenso y del terror, en lugar de la explicitación de su presencia física. A eso, se sumó la decisión de realizar alrededor de un 25% de las tomas al nivel del mar, como si la cámara estuviera siempre a punto de hundirse. En lugar de hacer que el tiburón fuera él mismo el símbolo del miedo y la inseguridad, lo rodearon de elementos que pudieran provocar en el espectador esas mismas sensaciones.

A esta altura de la historia es por pura cuestión lúdica que uno se realiza estas preguntas, pero uno trata de imaginar qué hubiera sido de la carrera de Spielberg si Bruce hubiera funcionado como debía. ¿Acaso no hubiera sido otra película Clase B de terror, esta vez con un monstruo más al alcance de todos en vez de ser sobrenatural? Si ese hubiera sido el caso, ¿hubiera tenido Spielberg el presupuesto para realizar “Encuentros cercanos del tercer tipo” que, eventualmente, le permitiría dirigir “Indiana Jones”? ¿Hubiera fundado “Dreamworks”?

Las virtudes, a veces, aparecen de lo impensado, de la contrariedad. Spielberg, probablemente, es Spielberg, por un error garrafal, por un serio problema de producción, por haber fallado completamente en su intención inicial.

Enlaces externos:

Anecdotario del rodaje de “Tiburón”
“Tiburón”
Los ataques de Jersey Beach
Más “Tiburón”

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