En 1978 John Carpenter hacía una película que muy pronto se convertiría en un clásico del cine de terror y que, junto a “La matanza de Texas” y a “Viernes 13” constituyen las películas del subgénero slasher (básicamente: un psicópata enmascarado que va asesinando jóvenes) que más éxito han tenido, lo que inevitablemente ha llevado a innumerables secuelas, algunas de ellas absolutamente insoportables, la última de las cuales es “Halloween”, del músico y director Rob Zombie, cuya mejor aportación al género es el trailer “Werewolf women of the S.S.”, que aparece en el proyecto Grindhouse de Robert Rodríguez y Quentin Tarantino, después de la fallida “La casa de los mil cadáveres” y su secuela, algo mejor, “Los renegados del diablo”, donde lo más destacable es la ingente cantidad de sangre que hay en ambas.
En esta ocasión, Zombie, aficionado y conocedor del cine de terror y la serie B, ha tomado los elementos clave que hicieron un clásico de la original y le ha añadido su toque personal, es decir: sangre. La película se estructura en cuatro partes bien definidas: un prólogo en el que vemos la infancia de un niño llamado Michael Meyers, en un hogar desestructurado y con graves problemas personales, que acaba asesinando a su padrastro y a su hermana en la noche de Halloween, parte que se hace excesivamente larga (en la original era una genial escena, desde el punto de vista del niño, que no llegaba a diez minutos) y que continúa con el internamiento de Michael en un psiquiátrico, del que escapa después de una masacre para volver a su pueblo natal, aquí es donde más semejanzas se pueden ver con la película de Carpenter, desde la fotografía oscura, la ambientación setentera o los momentos de tensión, rotos por un exceso de hemoglobina de la que carecía la película en la que se inspira.
En el epílogo es donde están las escenas más notables, si bien adolece de los defectos que tantas otras películas slasher han mostrado, especialmente cuando el psicópata sobrevive a todos los golpes, e
incluso balazos, propinados por los protagonistas, que nos llevan a preguntarnos si sus taras mentales le han proporcionado el poder de la inmortalidad, algo que, por supuesto, queda sin explicación, o el tópico de que los jóvenes que practican sexo son los primeros en morir. Otras características que Rob Zombie ha decidido conservar son la música original, compuesta también por John Carpenter, y por la que cobró, junto a su trabajo de guionista y director, 10.000 dólares (tuvo un enorme éxito en taquilla pero se trataba de una película independiente) y los momentos en los que Michael Meyers observa a sus víctimas desde la distancia, preparando su próxima matanza…
Los protagonistas actúan de forma correcta, sin aspavientos ni sobreactuaciones, aunque no llegan al carisma de los actores anteriores de los papeles que representan, que dentro del género son muy carismáticos, aquí Rob Zombie recupera a Malcolm McDowell para el papel del Doctor Loomis, que en la original fue interpretado por ese gran secundario que era Donald Pleasance, y en el papel de la niñera Laurie Strode, que fue interpretada por primera vez por Jamie Lee Curtis (al igual que su madre Janet Leigh también fue perseguida por un psicópata en la gran pantalla), aquí vemos a Scout Taylor Compton, que hasta ahora, y a pesar de su juventud, había participado en numerosas series y en películas de escasa relevancia, y que tampoco saltará a la fama por su actuación en esta película.
Por todo esto nos encontramos con una película de la que fácilmente puede decirse que tiene homenajes a un clásico del cine de terror, y que se puede entender como una especie de precuela al indagar más en el origen del psicópata Michael Meyers, y aunque la cantidad de sangre con la que Zombie
se deleita en cada asesinato puede echar atrás a más de un aficionado (y animar a muchos otros a que la vean), supera la calidad de sus anteriores trabajos y, afortunadamente, sin nada que ver con la estética de sagas como “Leyenda urbana” o “Destino fatal”; sin embargo, creo que lo que de verdad le sobra es la pretenciosidad de querer ser un nuevo clásico y algunos minutos de la primera parte, aunque sí es un correcto ejemplo de cine de terror actual.
“Halloween” se estrena en España el 4 de enero de 2008.


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Sin Comentarios en “Halloween: revisión gore del clásico de Carpenter”
la matanza de texas es una puta obra maestra.
un abrazo.