Langella devora la pantalla con su genial encarnación de Richard Nixon
Por
Leonardo Gil, en 3 de Febrero de 2009
...frost va mas alla. dado el alto precio que va a pagar por la entrevista, decide dividirla en varias sesiones de 2 horas cada una, con la presumible intencion de hacerle confesar ante las camaras aquello que no confeso ante los tribunales. tan ambiciosa idea inicial sirve a la película para lograr tension e interes. si frost divide la entrevista en sesiones, howard la divide en asaltos, logrando dar personalidad a ambos bandos. por un lado el bando de frost, formado por expertos en la figura del expresidente norteamericano reclutados a tal efecto: james reston (sam rockwell, magnífico, como siempre) y bob zelnick (el ya casi olvidado oliver platt). por la parte de nixon, brilla con luz propia el agente jack brennan (excelente kevin bacon).
y llegamos a lo realmente interesante de la película: a frost y a nixon. hay algo que une a los dos pilares de la historia. parafraseando a neil simon, que decía que el mal genio nos metía en problemas y que el orgullo nos mantenía en ellos, podríamos definir la personalidad de los protagonistas de la película. su ambicion les mete en líos, y su orgullo les impide aceptar que se han equivocado.
comenzando por frost, a cargo del britanico michael sheen (actor versatil, pero desaprovechado en tonterías como 'underworld'). es su desmedida ambicion la que le conduce hacia una empresa inabarcable: es mucho lo que debe jugarse para conseguir el capital necesario para pagar a nixon y poco el apoyo que obtendra de los medios de comunicacion americanos y pronto vera peligrar su plan perfecto de arrasar en audiencia con una entrevista polemica a costa de terminar de hundir publicamente a su entrevistado. el primer asalto con nixon le deja claro que no va a ser tarea facil, la situacion le desborda y comienza a admitir sus propias limitaciones.
terminando por nixon, la interpretacion de langella, no hace falta decirlo, es lo mejor de la película. ya gano un tony en 2007 por el mismo papel en la pieza teatral en la que se basa. su interpretacion es de esas que hace que te olvides del actor y solo veas al personaje. aborda un nixon acabado que no quiere aceptar sus errores ni su derrota, y que a la vez, desde lo mas profundo de su ser, necesita su momento de expiacion. es esa lucha interior, esa necesidad de autoreafirmarse llena de orgullo y arrogancia, frente a esa duda que lo corroe y que le hace plantearse si realmente el es el monstruo que describen los medios, lo que hace grande el trabajo de langella. es tal el recital, compuesto tanto de gestos medidos hasta el milímetro como de un abanico de matices interminable, que langella devora la pantalla como pocos saben hacerlo.
'frost/nixon' supone un parentesis en la carrera de ron howard, necesario entre las 2 ada...