Un gran viaje en una pequeña píldora
Roger Corman intenta sumergirnos en una experiencia con el LSD
Por
José Moscardó, en 24 de Diciembre de 2008
...de la mansion, en un descuido de john, para acabar perdido en medio de la ajetreada vida nocturna de la ciudad, con sus deslumbrantes luces de neon, sus garitos psicotronicos y su fauna compuesta por ninas insomnes, mujeres que comen pollo en las lavanderías y gogos que mueven espasmodicamente sus cuerpos pintados al ritmo de musica psicodelica.
a partir de un guion de jack nicholson, quien ya sabemos que en sus comienzos fue uno de los actores de la factoría corman (la tienda de los horrores, el cuervo, el terror...), el director utiliza todos los recursos visuales al alcance de la epoca, y del limitado presupuesto, para recrear una vision alterada de la realidad inducida por las drogas: filtros de colores, efectos caleidoscopicos, pasajes en los que el frenetico montaje reduce los planos a lo subliminal, musica chirriante, etc. a la vez, el experimento sirve para dar un repaso a las inquietudes tematicas de su epoca: el movimiento hippy, la liberacion sexual, la guerra de vietnam, la manipulacion mediatica, la religion, el materialismo o el vacío existencial, por citar algunos ejemplos. los resultados posiblemente no sean tan hipnoticos como las intenciones, los cuarenta anos transcurridos han pasado factura pero al mismo tiempo han convertido la película en una curiosa rareza digna de ver, tal vez mas por lo que representa que por lo que es.
por otra parte, the trip, como los angeles del infierno (dirigida justo un ano antes por corman), anticipo de alguna manera la fama que su protagonista, peter fonda, adquiriría muy poco despues como representante de una generacion marcada por los cambios sociales y políticos de su país; unos cambios, o mas bien convulsiones, que ponían en tela de juicio los valores tradicionales a menudo encarnados por el patriarca de los fonda y padre de peter, henry, a los que la nueva generacion se enfrentaba con actitudes idealistas y rebeldes que en realidad eran la consecuencia de una busqueda desesperada, y comprensible, de identidad. la fama del hijo que salio rana llego realmente en 1969, con un título mítico e imprescindible del cine independiente que volvería a reunir a peter fonda, dennis hopper y jack nicholson (esta vez como actor): easy rider (buscando mi destino). hopper y especialmente nicholson acabarían convirtiendose en estrellas, a fonda, hijo, se le agradece que se haya mantenido en el negocio del cine a lo largo de cuatro decadas sin renunciar a ser el mismo....