Por
Octavio Ortega, en 10 de Febrero de 2008
...del agua es la prueba de una obra que busca la imperfeccion, la frialdad formal impasible de otras películas del director de origen indio, en la joven del agua hay encuadres llenos de sentido y vida. de la misma manera que los había en senales y el bosque; sin embargo, la joven del agua tiene otro aspecto, el de un artista desenganado, presa de la duda, que rompe el hilo de su relato para aranar su reputacion de cineasta seguro de sus efectos. es un poco como si el realizador hubiera sido bajado de su pedestal para ponerse a la altura del espectador. el planteamiento es completamente suicida, y el director actua de forma encubierta. sus películas no se basan ya en las revelaciones finales: pueden volar con sus propias alas. lo que se vuelve seductor en la joven del agua es la ausencia de trucos, la negativa a dirigir, en definitiva, esa desilusion melancolica omnipresente a lo largo de todo el metraje. a su salida, la película hizo reír a una buena parte de los espectadores, que creían que estaban presenciando una comedia.
así pues, sin verguenza, sin respeto, shyamalan alinea las garantías mas desenvueltas y los efectos especiales mas insípidos (los bichitos no resultan en absoluto creíbles). y con todo, en esta mecanica usada que va en barrena, propone las miradas mas desgarradoras (paul giamatti y bryce dallas howard). no es casualidad que el papel que hace el propio shyamalan este cortado en base a su ego, el de un escritor que vive de su pasion y cuya obra revolucionara mas tarde el mundo. un papel secundario sustancial en el que es imposible no ver correspondencias con su estatuto de realizador, ya que el es el que tiene las riendas del relato. el artista padece una imagen que revierte en sí mismo, falta de reconocimiento, trabajo incomprendido… no esta tanto delante sino detras de la camara. hay una creencia en el ser humano en fuerzas que lo sobrepasan, una magia que reside en cada uno de nosotros: todos los hombres tienen su lugar en la tierra y sobre todo en la mitología. incluso los perdedores, los abandonados a su propia suerte, los tristes, los incomprendidos, los marginales, los deportistas, los jovenes, los peatones con los que nos cruzamos todos los días… en este juego de espejos, al tomar personajes banales, shyamalan perdio el control de la película, con protagonistas perdidos en sí mismos que se preguntan si merece la pena actuar en la película (solo hay que ver las miradas de desencanto de algunos de ellos en la película). se trata de una especie de rebelion adolescente tardía pero secretamente escondida. el resultado es triste.
shyamalan expresa sus problemas con total libertad, un poco como esos virtuosos compositores capaces de poner mensajes simples, sinceros e ingenuos contra las guerras. shyamalan es un nino asexual, un elegido por dios que siempre ha rechazado las zonas de sombra de la vida humana. de la misma manera que casi se niega a contarnos su historia, el cineasta se pregunta en la joven del agua si la raza humana merece salvarse mientras la guerra se produce a miles de kilometros. una continuidad en el estilo del final lucido de el bosque y tambien con encuentros en la tercera fase, de su mentor spielberg. el verdadero tema de la película es, en medio de un clima apocalíptico hay que salvar a una criatura esplendida, una invitacion a revelar la inconsciencia y suenos que todos perdimos en la infancia. la joven del agua es un formidable cuento para adultos, narrado por un director cansado y depresivo, pero formidable. un peliculon a revisar....