Por
Luisfer Romero Calero, en 10 de Octubre de 2007
...el protagonista, un casanova chulo barato, aquí esta convertido en mujer con kilos y kilos de latex en su rostro.
vayamos a la historia: en 1962, tracy (nikki blonsky) es una joven que lo que mas le gusta en el mundo es cantar y bailar. mientras esta en el instituto, solo piensa en volver a casa y ver el programa de corny collins, el espacio televisivo mas famoso de baltimore. al enterarse de que hay una audicion, tracy hara lo posible por entrar en el plantel del programa, a pesar de que su físico sea un claro impedimento para ello.
bueno, pues aclaremos lo mas importante de todo. tracy consigue su objetivo en los primeros 30 minutos, y sin embargo la película dura una hora y cuarenta minutos. ¿como es esto? mediante canciones, una detras de otra, y redundando en un argumento tan manido que solo las buenas actuaciones salvan mínimamente la propuesta.
lo mejor es que el despliegue musical y las excelentes coreografías, sencillas pero asombrosamente logradas, consiguen que el espectador no termine pensando "oh, no, otra vez van a cantar". y al menos el argumento es simpatico, aunque deplorablemente ingenuo e infantilizado. de todas formas, consigue una complicidad con el publico (sobretodo gracias a los actores), que solo por eso deja de rodillas a pastiches como moulin rouge o chicago.
la direccion de adam shankman es correcta, y eso que este hombre solo había hecho trunos al servicio de gente como steve martin.
el rollo interracial, a todas luces desmedido, que se incluye en la trama es un invento caprichoso para intentar aportar riqueza a una historia en la que todo el tiempo tenemos la sensacion de "esto ya lo hemos visto antes", con remini...