La televisión siempre se ha encargado, de una forma a veces muy estrafalaria, de reflejar la realidad que vivimos los seres humanos comunes y corrientes. Con éxito o sin el, la tv se ha vuelvo una mirada de la vida misma, dejando fuera de este tema a los Reality Show y las películas, podemos ver y vivenciar aquellos lugares del mundo al que no podríamos acceder de otra forma.
Sea Beverly Hills y Upper East Side ambos nos cuentan la historia de una ciudad a la que pocos tienen ingreso y de la que muchos desearían poder salir. Las series Beverly Hills 90210, también conocida aquí como Sensación de vivir, y Gossip Girl logran este fenómeno, mostrarnos que no todo lo que brilla es oro y que no todo lo negro tiene que ser oscuro. Desde nuestro punto de vista y nuestro lugar en el mundo nos resulta más fácil intentar poder ser objetivos al realizar una crítica a la frivolidad de ciertas sociedades. Uno de los grandes logros de los responsables de estas series es mostrar que dentro de un círculo tan viciado puede haber elementos más que rescatables.
Si tratamos de hallar paralelismo entre estas series encontramos muchos. Partiendo de la base de la trama, la llegada de dos adolescentes a una comunidad que intenta fagocitarlos. En Beverly Hills 90210 la familia Walsh hace su llegada desde Minnesotta, Brenda y Brandon son los dos adolescentes que deben lidiar con un nuevo lugar al que no comprenden ni conocen, el ingreso a la escuela 90210 de la ciudad de Beverly Hills marca el comienzo de la serie. Por su parte, Gossip Girl comienza con el ingreso de Jenny Humprey al colegio donde su hermano estudia hace varios años. Más allá del conocimiento del lugar donde estudian, ambos ingresan al comienzo de la serie en un grupo más selecto de personas de la alta sociedad, que remarcan constantemente su marginalidad.
Otra de las características que vemos muy remarcada en ambas series y tomado absolutamente de la realidad, es la importancia de las familias y los apellidos que éstas llevan. Los Taylor, los Silver, los Sanders y los Martin forman parte de una frívola alta sociedad donde pertenecer es lo único importante, y pertenecer como todos sabemos no es
tarea fácil. La constante mantención de una imagen perfecta, el pretender ser siempre más, el tener lo que no se puede pagar y el intentar sostener su apellido en boca de todos, no es una actividad para todos. Los Bass, los Waldorf, los Archibald y los Van Der Woodsen representan en Gossip Girl lo mismo que las otras familias, donde la excentricidad y el buen vivir son la moneda de pago en el mercado de las apariencias.
Algo fundamental que se me muestra en ambas series es la necesidad imperante de las familias por emparentar a sus hijos, promesas del éxito, con otras familias de su misma elite. Así como los reyes de reinos lejanos trataban de casar a sus hijos con príncipes y princesas herederos de grandes fortunas, hoy en día y con muchos siglos de evolución, estas grandes familias siguen la tradición de casarse entre si, tratando de perpetrar una línea de sangre azul que se basa en un estado económico y status social casi religioso.
Adultos que tratan de ser niños y niños que tratan de se adultos, las edades son tan relativas como las amistades. Las cirugías estéticas y las internaciones para un mejoramiento superficial hacen que los adultos se mantengan en una ficticia eterna juventud, que acompañan con una forma de vida social en constante movimiento interactuando con sus pares y envidiando la juventud de sus hijos. Una de las frases más comunes de las madres a sus hijas en estas series es “tienes que aprovechar ahora que todavía eres joven y bonita”. Veamos ahora la historia de estas dos series.
Beverly Hills 90210 es una serie que vio la luz allá por 1990 y finalizó en el 2000. Idea original de Darren Star y producción de Aaron Spelling, marcó la adolescencia y juventud de muchos de los que hoy formamos parte de la sociedad joven-adulta mundial. Siendo una de las pioneras de las que vendrían después, series que contaban la historia de un grupo de adolescentes conflictuados por una etapa difícil. Particularmente se le agregaba una complejidad mayor aun: el ser hijos y consumidores de una ciudad llamada Beverly Hills donde viven las familias más adineradas y famosas del mundo.
La serie comienza con la llegada de una familia, los Walsh, proveniente de una tranquila Minnesotta, que deben mudarse porque su padre ha conseguido un empleo nuevo y muy prometedor. Brenda (Shannen Doherty) y Brandon (Jason Priestley), los gemelos Walsh, dos chicos pacíficos y aplicados tienen la difícil tarea de insertarse en un mundo completamente nuevo y ajeno a ellos. Al incorporarse al colegio conocen a un grupo de personas quienes serán a lo largo de los 10 años de temporadas sus
amigos y compañeros de ruta.
Personajes memorables como: Kelly Taylor (Jennie Garth) una rubia princesa del colegio que tiene conflictos con su cuerpo, hija de una mujer alcohólica y separada que solo le exige perfección física; Dylan McKay (Luke Perry) un joven que vive sólo debido a que su padre es un convicto y le ha dejado suficiente dinero para vivir por siempre, también adicto y Rebelde con la autoridad; Donna Martin (Tory Spelling, hija de Aaron Spelling) una jovencita que padece de dislexia, hija de una familia ultraconservadora, la cual hace de su virginidad un tema constante; Steve Sanders (Ian Ziering) un rubio galán y ganador hijo adoptado y mimado de una estrella de tv; Andrea Zuckerman (Gabrielle Carteris) una joven super inteligente a la que no se le ha atribuido con una gran belleza, estudiante estrella, no pertenece a la alta sociedad, sino que debe esforzarse para poder seguir estudiando y construirse un buen futuro; y finalmente David Silver (Brian Austin-Green) el más joven del grupo hijo de un doctor famoso que le cuesta bastante ingresar a este selecto grupo.
Sensación de vivir, fue una serie dramática, romántica y cómica, que ha pasado por todos los estados posibles. Desde el enaltecer los valores familiares mostrando la carencia de una sociedad superficial, hasta el libertinaje de un grupo de jóvenes que se interesan sólo por el sexo y las Drogas. Llena de travesuras de chicos que están aprendiendo a vivir y descubriendo quiénes son. Aquí les dejamos la apertura regular de la serie, para aplacar un poco la nostalgia.
Por otro lado tenemos a Gossip Girl cuya trama ronda en torno a uno de los argumentos más antiguos: un triángulo amoroso. Serena Van der Woodsen (Blake Lively) y Blair Waldorf (Leigthon Meester) que han sido mejores amigas desde el kindergarden se disputan el amor de Nate Archibald (Chace Crawford). Blaire y Nate han sido novios durante años, hasta el día en que Serena y Nate se dejan llevar por el alcohol y la pasión enfrentando los sentimientos que ambos mantenían ocultos hace años. El único conocedor de esta verdad al comienzo es Chuck Bass (Ed Westwick), el mejor amigo de Nate, un chico que representa todo lo repugnante de la sociedad a la que pertenece. 
La serie comienza cuando Serena vuelve a la ciudad luego de una larga ausencia, que coincide con el incidente entre ella y Nate. Blair aún dolida por la inesperada partida de su mejor amiga y una gran sospecha sobre lo ocurrido entre ella y su novio, se propone hacerle a su antes compañera de aventuras, la vida imposible. Aquí se nos presenta la segunda problemática que durará a lo largo de toda la serie, la historia de Jenny (Taylor Momsen) y Dan Humprey (Pen Bradgley), dos adolescentes de clase media que deben aprender a formar parte de un grupo de amigos sumamente elitista. La desesperación de la joven Jenny por encajar entre sus nuevas amigas, transformará su personalidad y logrará que pierda toda su frescura e inocencia.
Dan Humprey pasará de ser a un gran desconocido a ser el novio de la rubia más codiciada del colegio, Serena, que más allá de sus apariencias demuestra que siempre hay alguien que vale la pena entre tanta parafernalia. El nombre Gossip Girl hace mención a un blog donde son publicadas todas las noticias, rumores, novedades, secretos de este grupo adolescente, esta red nos es presentada como una voz (participación de Kristen Bell) que relata los acontecimientos y narra la historia de la que no hemos sido testigos.
Dos series que parecen superficiales, pero de alguna forma esconden detrás de su trama una denuncia social real de lo que viven determinadas elites de adolescentes insertados en un mundo que se los devora poco a poco.

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1 Comentario en “Gossip Girl y Beverly Hills 90210: El cinismo de la alta sociedad”
Aún me acuerdo de cuando era un enano y me molaba Donna, es decir, Tori Spelling. No sé si es que tenía el gusto torcido o qué. Que vale, chicas más feas se han visto, tampoco es un horror, pero viendo el resto del reparto había más donde elegir.
Me acuerdo que hasta tenía los coleccionables de Teleindiscreta guardados con las biografías de los personajes. Muy lamentable.
Menos mal que los años lo curan todo y ahora disfruto con cosas más sanas como la genial Galáctica.