Underground
Por Laura M., el 18 de Abril de 2008
Underground es una obra dirigida por el realizador bosnio Emir Kusturica en el año 1995 que propone un relato en el seno de un lapso de cincuenta años de historia yugoslava comprendiendo desde las últimas instancias de la Segunda Guerra mundial hasta el conflicto balcánico en los noventa. Mas el film no solo tiene cierto carácter subyacente de documentalidad y construcción ideológica sino que pretende indagar en ciertas posibilidades estéticas visuales y sonoras como así también proponer la presentación de sucesos que, quizás comúnmente anómalos, cobran sentido en el todo propuesto por la obra.

En una suerte de prefacio se realiza la introducción temporal y espacial de los protagonistas y algunos importantes personajes secundarios. Nos hallamos en el año 1941 en la ciudad de Belgrado donde, tras una larga noche de juerga en celebración del robo a un tren repleto de armas y municiones (que mas adelante se mencionará) retorna Blacky (Lazar Ristovski) al hogar junto a su mujer Vera; le sigue Marko (Miki Manojlović) , amigo intimo y compañero en el Partido Comunista. Desde una ventana observaremos al hermano de éste último, Ivan (Slavko Stimac), saludar efusivo mientras explica al loro sobre su hombro a quién se dirige. De aquí en adelante la obra estará dividida por tres rótulos: “la Guerra”, aludiendo a la Segunda Guerra Mundial, luego a “la Guerra Fría” y finalmente a “La Guerra”, esta vez refiriendo a las Guerras Yugoslavas. Luego de la introducción veremos el bombardeo alemán sobre la ciudad, que se llevará consigo muchos edificios y, particularmente, el zoológico en que Ivan trabaja. Blacky decide tomar acción en el conflicto y, con el objeto de defender a su patria toma un arma y sale de su hogar, a disconformidad de su mujer. En verdad lo hará para encontrarse con su querida Natalia (Mirjana Joković), actriz que, si bien le ama se encuentra en una relación con un oficial de la Gestapo. Por ella nos enteraremos en primera instancia que tanto éste como Marko son buscados por su acción criminal razón por la que deciden guarecer a sus familias en el sótano de la casa de un conocido. Es allí donde nace Jovan, el hijo que Vera, quien fallece luego, lleva en su vientre y donde el grupo ha de transcurrir años mientras los protagonistas realizan sus negocios sucios en la superficie. Entre tanto ambos comparten con Natalja una relación amorosa oscilante. Poco tiempo después Blacky será apresado por la Gestapo y torturado brutalmente, razón por la que, luego de ser rescatado por su compadre, se quedará en el sótano para su seguridad.
La llegada del año 1944 anuncia el bombardeo de los aliados que acaba con lo que los Nazis habían dejado de Belgrado. El rótulo dirá que poco tiempo después Marko se convirtió en una figura importante en el panorama político por ser colaborador íntimo de Tito. Así le veremos fingir haber sido torturado e inventar un panorama que no era verdadero allí afuera para mantener su condición mientras estos trabajaban arduamente produciendo armas para colaborar en el progreso de la resistencia contra los fascistas de la Segunda Guerra Mundial. Incluso han creado un tanque militar con sus propias manos que finalmente habrá de liberarlos de la opresión mas no precisamente de las fuerzas autoritarias que azotaban a la ciudad. Durante la celebración de la boda de Jovan el pequeño mono que Ivan rescatara del zoológico entra al mismo y dispara, lo que origina la necesidad de, rápidamente, salir del sótano. Así Blacky y su hijo toman armas para, al salir, pelear por su patria mientras que Ivan corre presto buscando a su compañero. A partir de aquí se plantea la resolución del film posibilitado por la apertura del espacio en que se hallaban encerrados.
El film conjuga una multiplicidad de aspectos, en principio aborda lo ideológico planteando los hechos históricos emitiendo juicios sobre ellos, sea en forma directa en algunos de sus rótulos o por medio de simbolismos como puede considerarse al sótano en términos de sujeción a una autoridad de otro orden que manipula la información que a ellos llega con el objeto de apaciguar su acción y no permitir que ella haga peligrar el estado de cosas. Asimismo es claro que el film presenta en forma constante un profundo respeto por lo propio, lo local, la tradición, la patria.
Son también particularmente importantes los múltiples elementos y sucesos que se dirigen a una reflexión del hombre en su conjunto. Veremos que Ivan, aquel que se halla más en contacto con sus animales es quien presenta una moralidad más limpia, valores más férreos y una sensibilidad particular que parece desdibujarse bajo esa fina película que le recubre y puede acaso hacernos pensar en un posible retraso madurativo. Todo ello mientras Marko, por ejemplo, ostenta absoluta falta de compasión y avaricia aborrecible que le insta a aprovecharse de los pobres habitantes del sótano a quienes alimenta con comida para perros.
No solo el film puede abordarse desde el plano conceptual ideológico sino tambien desde su construcción o composición. Tal es el caso de los espacios en que se lleva a cabo la acción o la forma en que se desarrollan ciertos sucesos como el vuelo de la novia durante la celebración de su boda. Una fuerte carga estética es complementada por una banda de sonido maravillosa que cuenta con la colaboración del músico bosnio Goran Bregovic, que oiremos a lo largo de toda la obra a través de la banda omnipresente que hace su primera aparición ya en el comienzo de la obra.
Recomiendo en principio el visionado de este genial film mas también, para disfrutar aún mas de él, consultar el sitio dedicado a Emir Kusturica y su obra cuyo enlace he dispuesto en el artículo.

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