
La industria del cine, a partir de los años `80, se ha convertido un gran negocio que genera grandes riquezas, por ende, debe responder a los archiconocidos axiomas capitalistas y neoliberalistas que buscan lograr la multiplicación del capital a toda costa en el menor tiempo posible, sin importar las consecuencias y perdiendo el foco real sobre lo que el cine artísticamente representa.
Todo esto, obviamente, en pos de un único objetivo corto-placista como lo es la maximización de las ganancias, sin tener en cuenta a quien perjudicamos en el proceso para obtenerlo (no hay prueba más concreta que la huelga de guionistas recientemente levantada), y en detrimento de los productos realmente artísticos que muchas veces quedan estancados en un cajón en categoría de solo proyectos y que normalmente deben buscar vías independientes para ver la luz. Es por eso, que el cine de hoy es considerado un producto de consumo masivo y totalmente superficial, el cual se llena de efectos especiales grandilocuentes casi siempre como único recurso para atraer la atención del público, en vez de hacerlo por ejemplo, con buenos relatos o guiones.

Tal como lo dijo Costa-Gavras en una entrevista brindada al diario argentino Clarín: “Estamos en pleno capitalismo salvaje, terriblemente liberal y agresivo, que no respeta a la gente. Sólo respeta a la economía. Y la gente se vuelve loca. Ustedes allí en la Argentina saben bien de qué hablo. Aunque no quiero tampoco comparar con lo que pasó en los banlieu (los barrios marginales de París en los que se suscitaron disturbios hace algunos meses): ellos sufren la desesperación de no ver ningún tipo de futuro en sus vidas”.
En este contexto, veremos que no es muy común hoy en día encontrar en el mundo del cine -y mucho menos si provienen de la mega millonaria industria Hollywoodense- artistas realmente comprometidos social y políticamente. Sin embargo, Oliver Stone es uno de esos pocos activistas que en ocasiones plasman en su trabajo artístico la otra cara de la moneda, esa que no conocemos y que no nos muestran los “buenos yankees” quienes se autoproclaman “salvadores del mundo civilizado”. Esa otra verdad totalmente distinta a la que se impone desde el establishment de los grandes grupos económicos conservadores de derecha (léase estudios de cine, cadenas de canales y medios de comunicación, etc.) y que tanto molesta… esa “verdad incómoda”, que le llaman.

Buscando a Fidel es eso, un documental frontal, directo, agresivo, que muestra que esa “verdad incómoda” no es la misma verdad que nos cuentan desde los países capitalistas del primer mundo encabezados por Estados Unidos, el verdadero león con piel de cordero que mantiene un embargo sobre la isla desde hace ya más de cuarenta años. (Y mi pregunta es… ¿en dónde estaría hoy Cuba a nivel global si no pesará sobre ella dicha medida unilateral?).
Este documental, básicamente nos habla sobre los hechos sucedidos en la isla en el año 2003, en los cuales se encarcelaron y juzgaron a unos 80 opositores al régimen socialista imperante, por haber secuestrado un avión y un ferry con pasajeros -a quienes tomaron como rehenes- para escapar hacia la “tierra de las oportunidades”, Estados Unidos de América para poder cumplir con el tan ansiado sueño americano (recordemos también que huir en Cuba es considerado traición a la Patria). La situación se agrava cuando 3 de esos detenidos, los que habían secuestrado el ferry, son enjuiciados, condenados a muerte y ejecutados en tan solo una semana, hecho que le merece a Cuba la condena internacional de los países del hemisferio norte (entiéndase EEUU y Unión Europea) y el corte de las relaciones bilaterales, restableciéndose las mismas recién en el año 2005, en principio solo con España.

Aprovechando esta tensa situación internacional, y apoyado en la confianza que Castro le propaga por haber estado allí ya en el año 2002, cuando filmó su primer película documental sobre él llamada Comandante (en la que muestra un retrato más bien íntimo y humano del líder cubano), el director decide volver a la isla para interrogar a Fidel una vez más… No está de más aclarar, que la película Comandante, ha sido censurada en el “ideológicamente libre país del norte”.
Una vez más Oliver Stone es quien entrevista personalmente en forma agresiva (esto por expreso pedido de HBO para no ser censurados de nuevo) a este último dinosaurio político del mundo contemporáneo, un verdadero líder revolucionario que quedará en la historia de la humanidad, sin duda alguna, por haberla marcado a fuego. En el relato podemos ver a un Castro inteligente y locuaz, quien defiende su posición con datos estadísticos, con información de los servicios de inteligencia, con una documentada justificación sobre todo lo sucedido en esos juicios y sus posteriores veredictos, por estar encuadrados dentro de las leyes cubanas, y negando también que haya presos de conciencia en su país, que de por sí, el considera más libre que el de los Estados Unidos.
Son interesantes aquí las comparaciones ideológicas y políticas realizadas contra su principal enemigo, por lo que Fidel se muestra orgulloso del sistema educativo de su país (recordamos que la UNESCO declaro a Cuba como país libre de analfabetización y que cuentan con educación gratuita para toda la población, en todos sus niveles), de la inexistente marginalidad (lo que no quiere decir que no haya pobreza pero si que nadie se muere de hambre), de el sistema de salud gratuito de por vida para todos los cubanos, el cual es considerado uno de los mejores del mundo y de practicar una política intervencionista muy distinta a la de EEUU en el mundo. Mientras éste último hace gala de toda su prepotencia y poderío militar en pos de la libertad, Cuba se vanagloria de enviar sus “legiones” de médicos por el mundo para realizar acciones humanitarias y de aplicar en otros países amigos el programa Yo Si Puedo, con el cual alfabetizó a toda su población. Todos logros de la gran Revolución Socialista.

Oliver Stone una vez más vuelve fascinado con este líder verdadero, amado en las calles por su pueblo y odiado por aquellos quienes se dejan influenciar por la propaganda americana. Y lo demuestra en una de las tantas conferencias de prensa otorgadas alegando: “Siempre admiré a la gente que tiene liderazgo. La voluntad indomable de un hombre de 75 años fue una lección para mí. Admiro su tenacidad, su voluntad de poder. Fue un joven que tuvo la oportunidad en su vida de seguir las reglas y ser un buen estudiante de Derecho y trabajar para el sistema. Le iba a ir bien. Pero peleó por lo que creía y arriesgó todo, incluso su vida. Si algo ocurrió, es que mi opinión sobre él se profundizó. Antes no me había dado cuenta de lo moral que es. Supongo que porque yo soy un inmoral”.
Más allá de que ustedes percibirán en este texto mi simpatía hacia Fidel Castro y el régimen en cuestión, por lo que podrían tranquilamente considerarme poco objetivo, les recomiendo ver este film documental como para, por lo menos, observar otra óptica distinta a la que normalmente nos enseñan desde los medios masivos de comunicación y poder abrir la cabeza comparando y tomando nuestras propias decisiones y no quedarnos con las que nos inculcan a fuerza de repetición. En puntaje le doy un 10 porque creo que el mensaje es sincero y me parece que Oliver Stone es objetivo y firme en su cuestionario, por lo que nos deja un buen registro de alguien que perdurara en la historia de la humanidad.
Para finalizar, he de citar otra parte de la entrevista al director en la que dice: “Mi influencia es mínima. Hollywood está en un camino radicalmente opuesto. Tomaron Pelotón y lo convirtieron en Salvando al soldado Ryan, tomaron las mismas ideas sobre la guerra y dieron vuelta el mensaje. El cine de Hollywood se vuelve cada vez más grande, como un jumbo, es demasiado malo. El Señor de los Anillos es demasiado, ese despliegue de horrorosos trucos de computadora. Es todo show. Es desagradable. La mayoría de los films son malos porque se hacen demasiados. Son sólo productos”.
Patria, Socialismo o Muerte


Añadir a Del.Icio.Us




Comentarios de “Buscando a Fidel (Looking for Fidel)”
Aun no se han realizado comentarios.