“Piezas de Repuesto” en español es internacionalmente conocida con el nombre de “Spare Parts” aunque su título original es: “Rezervini Deli“. Esta es una película del año 2003 proveniente de Eslovenia. Con una duración de una hora y 27 minutos nos encontramos ante una película del internacionalmente aclamado Damjan Kozole. Producida por E-motion film/ Vertigo, RTV Slovenija esta es una película poco conocida pero de gran valor.
Es protagonizada por el joven Aljosa Kovacic que interpreta el papel de Rudi y el más veterano Peter Musevski que interpretará a esa especie de mentor bastante decepcionado de la vida llamado Ludvik.
La película ha ganado una serie de premios, ha sido alabada por crítica y público pasando (con un éxito que muchos otros le envidiarían) por varios festivales. Fue nominada al Delfin Dorado en el Festival Internacional de Tróia.
En el Festival Mediterráneo de Montpellier ganó el premio Nova y el premio Prix Titra Film; ganó el Premio Especial del Jurado al mejor film En el Festival de Sarajevo; en el Festival de Cine de Eslovenia ganó el premio Vesna a Mejor Director (Damjan Kozole) y a la mejor película. Obtuvo una Mención Especial “Alpa Adria Cinema” en Trieste, 2004. Todo esto sin contar los premios que ha ganado su director por otras películas como “Porno Film” y “Labour Equals Freedom“.
Y es que Damjan Kozole nació en Brezice, Eslovenia (antigua Yugoslavia) el primero de junio de 1964, aunque actualmente reside y trabaja en Ljubljana. A los 22 años comenzó su carrera con una de las primeras películas independientes de su país: “Usodni telefon” o “The Fatal Telephone”.
Este punk-rocker ya crecido obtuvo varios premios internacionales con “Porno Film” y, posteriormente con “Labour Equals Freedom” que obtuvo la Palmera de Oro en la XVII Mostra de Valencia-Cinema del Mediterrani. Participó también con otros directores como Aki Kaurismaki y Peter Greenaway en el proyecto europeo de esa película-audiovisual llamada “Visiones de Europa”; encargándose del episodio Esloveno.

En la película Ludvik empieza a trabajar con Rudi. Después de una introducción semi documental en la cual vemos muchas banderas, a un hombre que parece ser un político, un auto que pareciera ser “oficial” y una inauguración. La inauguración de la central nuclear ubicada en Krsko.
De allí pasaremos a una especie de estadio donde hay un público agitado festejando en lo que es una competencia; más bien una carrera. Una carrera en un lugar lleno de tierra y barro, en el cual la pista es ovalada y en la cual, al lado a su perímetro correrán desenfrenadas las ruedas de las motocicletas. Y es que este parece ser un deporte muy muy importante allí.
Veremos (mientras una voz por altoparlante relata) como se compite y como un esloveno de la ciudad ya mencionada deja atrás (con motos que se chocan de forma fuerte) a sus contrincantes para llevarse el torneo; en el cual hay presentes competidores de Estados Unidos, Europa, Argentina, etc. Terminada la carrera vemos como el triunfador festeja.
A partir de allí nos iremos a otra historia. La cual, no es precisamente la del triunfo. Nos veremos acompañando a Ludvik (una excelente actuación de Peter Musevski) en sus viajes nocturnos. Este señor gordo, fumador, tomador de cerveza empezará a trabajar con el joven Rudi.
Rudi es interpretado por Aljosa Kovacic y debo reconocer que tiene cierto parecido con el protagonista de “21 Blackjack“: Jim Sturgess. El acompañará en las noches al experimentado y deprimente Ludvik en su trabajo. El cual consiste en transportar pasajeros ilegales e inmigrantes ilegales desde Croacia, pasando por Eslovenia, hacía Italia.

Se encargan de cobrar altas tarifas (de 1000 a los 2000 euros) por un viaje (que no se sabe con claridad cuanto tiempo dura) a través de Eslovenia a inmigrantes con los cuales, muchas veces no compartirán el idioma. Serán capaces de cobrarle a sus pasajeros 50 euros por una pizza (pueden poner el monto que quieran puesto que estos ilegales no pueden salir ni mostrarse a la luz; mientras pasan largas horas de padecimientos y hambre).
En un principio veremos como se “abusan” de su poder. Incluso, en la primera secuencia habrá una mujer (con un marido muy enfermo) a la cual hacen prostituirse con “quienes controlan el negocio” para darle medicamentos a su marido, algo de comida y unos pocos euros. El conflicto de esta mujer, en su corta actuación es estremecedor.
El personaje de Rudi será diferenciado a partir del momento en que sus compañeros lo incitan y presionan para que tenga sexo con ella. El se niega; pero es el nuevo y le dicen cosas como “¡Vamos! Debes demostrar que eres uno de los nuestros.” Le dan 50 euros para que le pague a la chica y entra. Una vez allí, lo que el hará será dejarle los 50 euros en la mano a ella (que está en un estado casi vegetal, casi autista) y prenderse un cigarro para dejar pasar el tiempo.
Creo que ahí está la presentación fundamental del personaje de Rudi. A partir de allí se dará (o se seguirá y ampliará) el conflicto del muchacho; que realmente considera y trata a esos inmigrantes como personas. Mientras tanto la relación con Ludvik (como una especie de maestro y profesor a su vez) se irá ahondando.
En un momento, mientras están hablando el más experimentado y conocedor nota la culpa y la congoja del más jovencito. En ese momento le explicará que no se preocupe; que en comparación a lo que le pasa a esa gente posteriormente ellos los tratan de forma excelente. ¿Por qué? Porque más de la mitad de ellos, al llegar a destino se convertirán en “Piezas de Repuesto“.
Piezas de Repuesto a las cuales les sacarán el hígado, los riñones u otros órganos para hacer transplantes. Un hígado puede valer 15 mil euros. Es con eso que trata de consolarlo y aclararle que ni ellos, ni su trabajo son tan malos. De ahí sale el nombre del film.

Les diré que la película tiene una fotografía muy especial. Tendiente al amarillo la mayoría del metraje (lo que da una sensación de cierta pesadez y creo que a la larga una sensación de “Hoo Los ojos no aguantan más”) puede hacer recordar un poco a la parte mexicana de “Traffic” (puesto que la de Michael Douglas era más azul), aunque en esta otra ese amarillo tendía más al rojo que aquí.
Por cierto… ¿Qué casualidad no? Ambas hablan de cierto tipo de “tráfico” ilegal.
Llama la atención a su vez la cantidad de planos donde la luz no alcanza a más del 10 o 15 por ciento del encuadre. O sea, tenemos todo negro con una pequeña línea de luz, que distinguiremos (y cada vez más, con la costumbre) como un auto, por ejemplo. A su vez se usa un fuerte contraste entre, por ejemplo, esa pequeña porción de la cara iluminada y todo el resto de un denso negro.
La fotografía está a cargo de Radoslav Jovanov. Así como la música (que está justo cuando tiene que estar y no es precisamente “feliz”) de Igor Leonardo.
Esta película aparece como un maduro drama social que da cuenta de una realidad que ha vivido un país del mundo 2,5 (no sé si tercero…, del primer mundo seguro que no…). Con gran madurez e inteligencia se nos presenta a unos personajes que se podrían “malevolizar” muy fácilmente pero que logran ser (en sus caracterizaciones) tan humanos como los diferentes dramas que vemos en pantalla (los suyos, los de los inmigrantes, etc.).
Puede considerarse una película pesimista; seguro es crítica, seria y con una gran preocupación social; pero resalta (y como un punto alto) por no apuntar a afectar en demasía al espectador. No es ni quiere ser un melodrama, no nos pondremos a llorar, no dejará de existir el humor y la amistad (aunque si podremos percibir la ausencia y necesidad de amor) en una situación totalmente naturalista que se sabe real.

Sin ser para un gran público estamos hablando de una buena y recomendable película. Recuerden: Damjan Kozole. Habrá que poner atención cuando escuchemos o veamos su nombre en el cartel de alguna nueva película (o, como es más seguro, alguna que haya llegado a algún festival).

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