Actrices, Cartelera, Drama

‘La Duda’, rumores que matan

Patrick Shanley adapta al cine con éxito su propia obra teatral
Por Leonardo Gil, en 1 de Febrero de 2009

‘La Duda’ es la adaptación de ‘Doubt’, una obra teatral de inmenso prestigio que en su palmarés tiene nada más y nada menos que el premio Pulitzer a la mejor obra dramática en 2005, y cuatro premios Tony (para entendernos, los considerados Oscar del teatro): mejor obra, mejor director (Doug Hughes), mejor actriz principal (Cherry Jones) y mejor actriz secundaria (Adriane Lenox).

Su acción nos traslada a 1964, a la Iglesia de San Nicolás, en el Bronx (lugar del que procede su autor). Allí oficia la misa el padre Flynn (Phillip Seymour Hoffman), un carismático sacerdote, querido y admirado por sus feligreses, y sobre todo por sus monaguillos, en especial Donald Millar, un alumno de raza negra al que le está costando mucho adaptarse a su nuevo colegio. La excesiva atención hacia el chico despierta en la hermana James (Amy Adams) las sospechas de que quizás haya algo más que amistad entre ambos. Atormentada por la duda, comenta sus sospechas a la hermana Aloysius Beauvier (Meryl Streep), estricta madre superiora del colegio a la que todos temen. La sospecha de pedofília unida a las opuestas personalidades de Beauvier y Flynn desemboca en un enfrentamiento entre ambos que amenaza con resquebrajar el aparentemente indestructible orden del colegio.


Que ‘La Duda’ esté muy por encima de la mayoría de adaptaciones recientes se debe sobre todo a la doble faceta de su director-guionista John Patrick Shanley, autor de la obra original. Shanley ha desarrollado hasta la fecha una tan interesante trayectoria teatral como irregular cinematográfica. Es autor del magnífico libreto de ‘Hechizo de Luna’ (por el que ganó un merecidísimo Oscar), pero también del de ‘Congo’, aquella fallida adaptación del libro de Michael Crichton. Con director, sólo tenía una película en su haber, una comedia insulsa con Tom Hanks y Meg Ryan titulada ‘Joe Contra el Volcán’.

Nada más y nada menos que cuatro nominaciones a los Oscar ha obtenido el equipo actoral de la película. Es cierto que en conjunto ofrecen un recital, pero quizás sea excesivo. Excesivo sobre todo por Viola Davis, que interpreta a la madre de Millar. Y es que sus apariciones se pueden contar con los dedos de una mano. Y en alguna ni siquiera habla. Aunque es verdad que suya es la mejor escena, su particular discusión con Meryl Streep es de esas escenas que inundan de emociones la pantalla y dejan boquiabierto al espectador. Porque Viola Davis cumple, pero Meryl Streep está tan grande, que engrandece al resto de actores. Es cierto que el papel de monja timorata le viene que ni pintado a la tez blanca y los preciosos ojos azules de Amy Adams, pero parte del miedo que refleja no sería tan creible si no fuera porque Streep está inmensa y asusta (por poner una comparación, es una simbiosis interpretativa que recuerda al dúo Foster-Hopkins en ‘El Silencio de los Corderos’). Muy merecido el premio de la Asociación de Actores para la veterana actriz, que no deja de ofrecernos interpretaciones memoriables mientras la mayoría de sus compañeras de generación van cayendo poco a poco en el olvido.

Mención especial merece Seymour Hoffman, que corre con la suerte de llevarse los mejores diálogos. Su sermón-reflexión sobre los rumores es lo más descatable del libreto de Patrick Shanley. Es aquí donde la historia deja de ser narrativa y pasa a ser reflexiva. Más que ‘La Duda’, podríamos llamarla ‘Rumores que Matan’. El guión utiliza perfectamente una historia extremadamente sencilla para reflexionar sobre el poder de los rumores y de la sospecha.

La sospecha lleva al rumor, y el rumor al engaño. La persona de la que se sospecha queda doblemente herida: por un lado, porque se extiende algo que hiere su imagen, y segundo porque deja entrever la desconfianza hacia él. El que infringe la ofensa ocupa una posición de privilegio: ha descubierto para la sociedad un monstruo dónde los demás veían un ser de virtudes elogiables. Y una vez que comienza la campaña de desprestigio, ya no hay marcha atrás. Hay que demostrar la culpabilidad del sujeto, y cualquier gesto puede malinterpretarse y usarse como prueba. Y ante la falta de demostración, el poder de convicción siempre es útil. Lo triste es que un comportamiento tan reprochable se dé entre personas presumiblemente virtuosas. Y ahí es dónde la historia que plantea ‘La Duda’ alcanza la trascendentalidad: nadie está libre de sospecha, ni de dudas. Una gran reflexión para una gran película.

Comentar | Trackback

3 Comentarios en “‘La Duda’, rumores que matan”

1

Una película más que interesante. Entre otras cosas, porque lo de “la duda” trasciende el conflicto dramático para erigirse en condición formal. La peli está llena de signos ambiguos, difíciles de interpretar, que transforman un producto típico de Oscar, con la consabida moralina ejemplificadora, en una crítica a ellos, y también a las expectativas del espectador.

En cuanto a Viola Davis, cierto que sale poquito, pero como dices su escena con Streep en el parque (que es la que le ha conseguido la nominación) es memorable.

2

Bueno, Beatrice Straight sólo sale en pantalla 5 minutos y 40 segundos en ‘Network’ y aún así se llevó el Oscar batiendo a Jodie Foster por ‘Taxi Driver’ y Piper Laurie por ‘Carrie’… así que lo mismo nos da una sorpresa.

3

bueno es una super peli merly streep es lo mejor que hay y cualquier actriz asu lado intaria hacer su mejor actruacion y mas si es al lado de un grande eso ayudo mucho

Deja tu comentario

 

 

 


 

Previsualización del Comentario

  



Responde la encuesta y participa en nuestros sorteos

 

Secciones

Canales

Sindicación

Añade este blog a tu lector de feeds

¿Qué es un lector de feeds?

Correo Electrónico:

Red de Blogs SmallSquid

Enlaces de Interés

© Copyright 2010, SmallSquid.com. Red de blogs, SEO y Webs 2.0

SmallSquid.com está gestionado con WordPress

Creative Commons - Some Rights Reserved
 
Un proyecto realizado por Blogestudio
Cerrar
Envíalo
Powered by ShareThis