Buried, Ryan Reynolds enterrado en un ataúd

Buried, de Rodrigo Cortés
Rodrigo Cortés, director de cine español, nos entrega una película de bajo presupuesto que se centra en el personaje de Paul Conroy, encarnado por Ryan Reynolds, quien es enterrado en un ataúd y debe escapar con los pocos recursos que tiene.
Toda la película gira alrededor del ataúd y de la tensión de la situación que rodea a Conroy, un padre de familia y contratista civil en Irak de 2006, que en un momento despierta y se encuentra, sin saber cómo, enterrado vivo en un ataúd de madera. A esta horrible situación que paraliza aún más a personas claustrofóbicas, se le suma el poco tiempo que tiene para que se acabe el oxigeno que lo ayuda a mantenerse con vida.
¿Sus recursos para poder escapar? Un celular con poca batería y poca señal, una linterna y un encendedor que si alumbra mucho se quema la mano. Un contexto poco alentador que mantendrá los nervios y la tensión al borde del colapso de muchos cinéfilos y espectadores.
Enterrado, o Buried, como se llama el film, es una película cuyo guión escribió el estadounidense Chris Sparling seguramente, como muchos dicen, inspirado en el episodio Colapso de Alfred Hitchcock. El guión ha vagado por algunos rumbos sin encontrar adeptos (por considerar el guión como imposible de ser filmado) y termino llegando al director oriundo de Salamanca para finalmente volverse una película real.
De este modo, Rodrigo Cortés aceptó la idea y con un presupuesto de 3.500.000 dólares aportados por la producción española decidió realizar el film con Ryan Reynolds como actor protagónico para evitar alguna chance de remake inglesa.
Al respecto de lo difícil de rodar un film de este estilo, el director (que habla maravillas de la actuación y comportamiento de Reynolds) opina que “cuando quieres desafiar el sentido común de esta manera, nada es sencillo, lo cual a la vez es enormemente gratificante. Lo primero que tienes que hacer es quitarte el cerebro, porque cuando empiezas a pensar te das cuenta de que es una película imposible de hacer. Lo que hice fue pensar la historia como un thriller de máxima intensidad que sucede en Nueva York y después pensar como todo eso puede ocurrir dentro de una caja”.
Así mismo, tal como dice Cortés, “existen grandes y pequeñas historias. Su tamaño no depende de la inmensidad de sus paisajes, número de personajes o costos de producción… El tamaño de una historia no se mide en centímetros cúbicos, depende sólo de la historia: si interesa, si captura la atención y la mantiene sin baches, si obliga a desear saber, a necesitar saber qué va a suceder”.
Y según las repercusiones que ha tenido el film en el Festival de Sundance y luego en el de San Sebastián, las cuales fueron realmente muy buenas y exitosas, debemos afirmar la veracidad de las palabras del director: El tamaño de la historia no se mide, depende solo de la historia y lo que genere. Por lo tanto, esta película sin grandes despliegues ni actores se posiciona como una muy buena película para ver. Esperamos vuestras opiniones.
Fuente: La nación

He visto la pelìcula la semana pasada y me gustarìa recomendarla porque aunque pienses que un ataud como escenario no puede dar mucho de sì, os dirè que no va a ser asì, os va a sorprender muy gratamente. Creo que me dareis la razon. Yo creo que este director tiene talento y le auguro un futuro prometedor. Por el bien del cine español , pelìculas como esta nos animan a apostar por èl.