Después de trabajar en París como redactor e impresor de intertítulos de películas mudas, el onubense Francisco Elías (1890-1977) se instala en Barcelona y la Gran Guerra le lleva a Estados Unidos, donde crea la Elías Press Inc. para la realización de intertítulos. El final del cine mudo termina con su empresa y en 1928 regresa a España, donde debuta como realizador con El fabricante de suicidios (1928) y El misterio de la Puerta del Sol, pero su fracaso económico le hace volver a instalarse en París.
Una vez que consiguió rodar tres películas francesas, viaja a Barcelona para participar en la creación de los estudios Orphea, los primeros para el rodaje de películas sonoras que se construyen en España, con la dirección de Pax (1932), Rataplam (1935) y María de la O (1936). Durante la guerra española es el encargado de la cinematografía en la Generalitat de Cataluña y rueda Bohemios (1937), sobre la zarzuela de Perrín Palacios y Amadeo Vives y ¡No quiero!, ¡No quiero! (1938), adaptación de la comedia de Jacinto Benavente.
Al finalizar la guerra civil española, Francisco Elías, como tantos otros tuvo que coger el camino y se decidió por México. Tras realizar otras ocho mediocres cintas regresó definitivamente a España en 1953, ese mismo años produjo y dirigió Marta (1954), pero su fracaso le hace apartarse por completo de la dirección y la producción. Emprendedor, cineasta y español, de esa madera queda desafortunadamente ya poca en nuestro país.


Añadir a Del.Icio.Us



Comentarios de “Francisco Elías, pionero del cine español”
Aun no se han realizado comentarios.