Comedias románticas

No Tan Duro De Pelear

Por Andrés Arellano, en 7 de Diciembre de 2008

Hay un fuerte encontronazo entre los tituladores de películas en Hollywood y aquellos que las traducen en los países de habla hispana. Los primeros muchas veces se conforman con titular la película con el nombre del personaje principal, mientras que a los segundos lo anterior les parece un imposible. Frente a esto, hemos tenido que sufrir inmensamente con las traducciones que se les ocurren a nuestros bilingües amigos.

Drillbit Taylor” es el nombre original de “No Tan Duro de Pelear” o “Guardaespaldas Escolar“, una divertida y ligera comedia norteamericana de 2.008, protagonizada por Owen Wilson y dirigida por Steven Brill (quien dirigió Mr Deeds).

La historia se centra en un par de jóvenes, Wade y Ryan, interpretados por los geniales Nate Hartley y Troy Gentile, que ingresan a la secundaria y son víctimas de un par de abusadores del colegio, quienes disfrutan a costa de una pesadas bromas que les realizan, haciéndolos pasar vergüenzas y dolores innecesarios a ambos muchachos.

En su afán por librarse de este par, así como de ser populares en su escuela, algo que parece ser sumamente importante en la juventud de ese país, Ryan y Wade contrataran a un guardaespaldas que los proteja y defienda de los abusadores, dándoles un castigo y una venganza por haberlos tratado así.

La persona que contratan es a Drillbit Taylor, (Wilson), un fracasado y absolutamente quebrado ex militar estadounidense, quien se aprovecha de los inocentes muchachos para robarlos, exprimirlos y poder financiar sus más básicas necesidades. De allí, una relación entre los jóvenes y el adulto irán floreciendo lentamente, sobrepasando el aspecto comercial que le dio inicio.



En sí, la historia de la película es la clásica estructura absolutamente predecible de este tipo de producciones hollywoodenses: se muestran los hechos, la unión de los personajes, un periodo de gloria entre ellos, un momento trágico y crucial que hace que todo se desmorone y, un hecho heroico y noble al final de parte del protagonista que hará que todo termine de la mejor manera para cada uno de los involucrados. No hay ninguna sorpresa en éste elemento del film.

Como en toda película de este tipo, lo que verdaderamente llama la atención son los personajes de la misma. Y en ese caso, esta película es muy rescatable. Wilson es una de las estrellas cómicas que más me gustan de la actualidad. Su carisma es verdaderamente contagioso y conecta con el público inmediatamente. A pesar de ser un vividor y un aprovechado con estos niños, logra con su personaje (que siempre termina siendo el mismo papel una y otra vez) una interpretación hilarante sobre la situación que deben vivir miles de personas desempleadas a diario.

No obstante lo anterior, son los niños, especialmente Ryan, quienes verdaderamente se roban todo el show del film. Ambos son muy graciosos en sus interpretaciones, logrando hacer las mejores escenas de comedia de toda la película. Los dos son unos jóvenes que deben lidiar con la inmensa presión de entrar  a la secundaria estadounidense, enamorarse, convertirse en populares y no dejarse por los abusadores de la misma.

El papel del gordito Ryan es verdaderamente llamativo y gracioso, especialmente por la caracterización del joven actor. La escena en la que se enfrenta en una batalla de rap con el abusador de la escuela es muy chistosa, y personalmente creo que es la mejor, especialmente por la finalización que tiene cuando se dice que “es verdad lo que dicen, el rap genera violencia”. Sin embargo, tanto en esa escena como en casi toda la película, la misma funciona por los graciosos gestos, movimientos y forma de hablar de uno de los protagonistas del film.

Algo similar se puede decir de Wade, quien es todo lo contrario a Ryan, al ser un flaco muy inseguro de sí mismo. Dentro de su familia una situación tensionante se vive, puesto que su padrastro fue un abusador en la secundaria, mientras que sus hermanastros son educados bajo esa misma filosofía, la que promueve que los abusadores son algo natural en la vida, y que son buenos puesto que preparan a los más débiles para el futuro.

Como en toda película de este tipo, tanto los personajes como la historia son sumamente superficiales, no porque haya una falta de construcción en los mismos, sino porque cualquier profundidad realmente sobra. La mayoría de los elementos son planos, con poco que ofrecer; pero es que precisamente eso poco es lo que interesa. No hay ninguna tridimensionalidad en ninguno de los personajes, precisamente porque lo que queremos ver de ellos es lo poco que se nos muestra. Ryan es el clásico gordito gracioso, Wade es un nerd flaco y muy nervioso así como ansioso por ser popular, Taylor es un vagabundo aprovechado y muy desafortunado.

No obstante lo anterior, no creo que sea un error sino más bien un acierto de la película el haber desarrollado estos personajes de esta manera. Caso contrario se siente con los abusadores, quienes rozan en la estupidez e imbecilidad de manera constante. Las sobreactuaciones de Alex Frost (quien se dio a conocer en la obra de Gus Van SantElefante“) como Filkins y de Josh Peck como Ronnie, son de lejos lo más malo de todo el film.

No culpo de lo anterior a los jóvenes intérpretes, y sí al director de la película, quien me parece que tuvo que haber vivido los sufrimientos de no ser de los más populares y fuertes de la secundaria. Hay un marcado odio por parte el responsable de la película frente a estos personajes, que llegan a hacer en algunos momentos que lo que se vea no sea una interpretación sino una caricatura de los mismos. No obstante, tal vez sea esa la intención y fue que personalmente no lo capte.

Drillbit Taylor es un producto totalmente desechable, con el que se puede gozar un rato y disfrutar de manera ligera, sin necesidad de pensar y profundizar sobre algo. Es prácticamente como si escucháramos un chiste muy bien contado, el que nos hace disfrutar de un momento y de manera fugaz. Lo que pasa es que algunas veces en la vida lo único que necesitamos es reír.

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3 Comentarios en “No Tan Duro De Pelear”

1

Todo el mundo sabe que Owen Wilson tiene los proyectos que le gustan (sus colaboraciones con Wes Anderson o Ben Stiller) y los que dan de comer a toda su familia, amigos, conocidos y cia. Esta peli es uno de éstas, y no será la última. Ánimo Owen!

2

komo se llama en la vida real filinks(el pendenciero del colegio)??

3

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