Con la dirección y guión del cuasi ignoto cineasta australiano James Clavell surge la entrañable cinta To sir with love, basada en la obra autobiográfica del docente y diplomático E. R. Braithwaite, y estrenada en las pantallas estadounidenses en el año 1967. La obra cuenta con la emblemática labor actoral de Sidney Poitier quien contribuyó con sus múltiples galardones y reconocimientos por su participación en films y obras teatrales a la desestimación de los vigentes prejuicios raciales permitiendo, a la vez, la progresiva inclusión de actores afroamericanos para roles de importancia en la producción cinematográfica.
La narración tiene por protagonista a Mark Thackeray (Poitier), un capacitado ingeniero en comunicaciones que ha pasado sus últimos dieciocho meses buscando trabajo en el área de su especialización sin éxito alguno pues, sutilmente se sugerirá, la cuestión racial parece haber tenido particular importancia. La posibilidad de ingresar como docente en una escuela secundaria londinense localizada en los suburbios resulta entonces una medida adecuada, al menos hasta conseguir el puesto que desea. La primera aproximación al grupo que se le ha destinado es verdaderamente desalentadora pues está constituido por un grupo de jóvenes indomables liderados por dos muchachos, Pamela (Judy Geeson) y Denham (Christian Roberts), que pretenderán en forma constante desacreditar su autoridad y conducirle eventualmente a la renuncia, como ha sucedido con los previos profesores. Múltiples son las razones que aportan otros educadores para fundamentar esta violenta rebeldía, mientras algunos de ellos pretenden con sus particulares métodos aplacar a los alumnos otros tantos simplemente les temen. Thackeray, pretende desde el comienzo, aproximarse a ellos con corrección e imponiendo sus reglas mas es pronto manipuleado, avergonzado y sometido a sus variadas trastadas. Analizando entonces la penosa situación y las modificaciones que tendría que realizar sobre su manera de tratarles comprende que la raíz de sus conductas se encuentra en la negligencia con que sus padres les tratan, sin dudas apremiados por dificultades económicas. Luego de su graduación, pocos meses después, tendrían que enfrentarse a una sociedad que no tendría piedad o miramiento alguno en marginarles de no poder adaptarse a ella, su labor consistiría entonces en una última tentativa de rectificarlos y abrir sus mentes al futuro próximo.
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Para ello no podría continuar tratándoles sino como adultos, responsables por sus propias acciones y concientes de sus implicancias. El anticuado programa de estudios será pronto reemplazado por un método más interactivo y práctico que abordará temas que les permitirán comprender la dinámica social a la que habrán de ingresar. Temas como el sexo, el matrimonio, la rebelión y el poder son ahora abordados. Pronto, los jóvenes perciben el cambio y deponen sus rebeldías comprendiendo que son tratados ahora de manera respetuosa y cual iguales. Progresivamente establecen
con Thackeray una relación afectuosa y de confianza pues hallan en él, a diferencia de las propias familias, una figura en la que pueden respaldarse. Poco después, sin embargo, su credibilidad se ve afectada por una serie de situaciones en que su rectitud e integridad parecerá a los muchachos una decepción personal. Asimismo, para entonces, parte de los miembros de la institución se burlarán de sus métodos y le incitarán a pensar que ellos han fallado. El desenlace del film sin dudas demostrará lo contrario.
El film no propone en términos del relato una estructura llamativa o acaso una clara búsqueda estética de construcción de la imagen, quizás la cuestión visual pueda parecer particularmente interesante en la actualidad por caracteres de la moda de la década del sesenta, sin embargo el absoluto interés de To sir with love radica en la figura principal y su indeclinable búsqueda por generar para sus alumnos una responsabilidad y conciencia para adentrarse en la sociedad como adultos. La historia es a grandes rasgos bastante simple y ha encontrado múltiples replanteos en la cinematografía estadounidense (recordemos entre ellas la brillante Dead poets society de Peter Weir y Dangerous Minds de John N. Smith) pero es particularmente el personaje principal quien otorga aquí el verdadero atractivo. La poderosa actuación de Poitier ha sido extensamente elogiada pues logra perpetrar convincente y enérgicamente un personaje de particular fortaleza que no solo debe sobrellevar las afrentas iniciales de sus alumnos y parte de sus colegas sino que se halla a la vez sometido a una latente tensión racial que fácilmente derruiría cualquier iniciativa. Del film tambien parecen haber perdurado la banda de sonido y los actores que han interpretado a los alumnos desarrollandose algunos de ellos en el ámbito musical por igual.
Si bien no contó entonces con el efusivo reconocimiento de la Academia u otras entidades, el film con un bajo presupuesto y grandes expectativas, logró una amplia aceptación por parte del público convirtiéndose para muchos en una obra entrañable de gran valor ideológico.


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3 Comentarios en “To sir with love”
El personaje que encarna el buen Sidney, representa en buena medida el esfuerzo que no pocos docentes realizan para tratar de quebrar ese rígido sistema pedagogico prediseñado por las esferas del gobierno al tratar de comprender mejor a sus alumnos y enseñarles lo que ellos quieren aprender. A pesar del tiempo, es una buena pelicula digna de verla en las escuelas.
Fue de mi agrado que el curso de psicopedagogia de la Universidad de Costa Rica tomara en cuenta un film como este, enseñar a los futuros docentes maneras positivas de enseñanza manteniendo el respeto son de suma importancia. To Sir, with Love es una muestra de lo positivos que podemos ser los docentes, y no importa la época podemos ser imágenes a seguir de nuestros estudiantes.
Magnífica película, muy recomendable para todo futuro profesor y muchos profesores ya en ejercicio.