Dirigida en 1981 por el fantástico Mel Brooks The history of the world – Part I propone un recorrido por cinco momentos relevantes en la historia de la humanidad desde una maravillosa comicidad absurda e irreverente y la búsqueda de parodia de los géneros fílmicos espectaculares de gran presupuesto.
El film comienza con un fragmento narrado por Orson Welles que alude a la obra de Stanley Kubrick: 2001: Space odyssey para mostrar a un grupo de homo erectus intentando disponerse de pie. Poco después se anunciará con un rótulo “El amanecer del hombre” para dar paso a una descripción de la vida en las agrupaciones primitivas. Veremos cómo el hombre ha buscado producir el fuego, su creciente interés por la representación visual y, por supuesto, el surgimiento de los críticos de arte, ha generado las primeras formas de matrimonio hetero y homosexual, el inicio de la música como expresión a causa de un golpe accidental y el origen de la comedia ya en la vida de las cavernas. “El antiguo testamento”, el breve segmento siguiente, nos muestra a Moisés, personificado por Mel Brooks, que, bajando por el Monte Sinaí, es interpelado por Dios quien le otorga sus tablas y pide extienda sus leyes al pueblo. Solo diez de las quince leyes, se verá, subsistirán pues las restantes desaparecieron con la caída y quiebre de la pieza de piedra. pronto la narración nos llevará, por medio de un nuevo título, al “Imperio romano”. En las instancias iniciales de este fragmento veremos diversas hilarantes situaciones que toman lugar en una suerte de centro comercial próximo al santuario, entre ellas hallaremos un individuo que vende columnas y a otro que vestido, como fontanero, anuncia las virtudes de la plomería con un caño en su mano. Aquí nuevamente Brooks toma parte en la acción y encarna a Comicus, un filósofo stand-up que recibe la noticia de su manager Swiftus (Ron Carey) de haber sido aceptado para una presentación en el Caesars Palace. Así, poco antes de dirigirse hacia allá conoce a dos figuras luego de mayor importancia en el film: la bella y virgen Marian (Mary Margaret-Humes), y Josephus (Gregory Hines) un esclavo que ha de ser enviado a los leones mas es pronto tomado como sirviente por la emperatriz Nympho (Madeleine Kahn). La rutina de Comicus en el palacio comienza bien hasta que refiere a ciertos temas conflictivos como la corrupción política que junto con la torpeza del nuevo esclavo origina la ira del emperador. Habrá de enviarlos a combatir como gladiadores mas, con la ayuda de Marian y la emperatriz, podrán escaparse y recomenzar sus vidas en una nueva ciudad donde la joven, el esclavo y el protagonista tomarán trabajo como camareros sirviendo, incluso, a Jesús que se halla en la última cena junto a Da Vinci, quien hará el retrato del grupo.

Un nuevo episodio es anunciado con el rótulo “La Inquisición española” y en él veremos a Torquemada dirigiendo un cómico número musical sobre la necedad de los herejes al negarse a convertir. Las torturas serán meros objetos de espectacularidad a cuyo brillo se sumará el nado sincronizado de un grupo de monjas a la forma de Esther Williams.
Así se dará paso al último episodio que abordará “La Revolución francesa” donde hallaremos dos líneas de acción que luego se unirán: una de ellas refiere al creciente descontento de algunos ciudadanos discuten sobre la necesidad de modificar el estado social y político de Francia. En contraposición el film se adentrará en la majestuosidad del palacio del déspota Rey, nuevamente Mel Brooks, donde impera el libertinaje y el ocio. En medio de su habitual paseo por el extenso parque es interpelado por Madmoiselle Rimbaud (Pamela Stephenson) quien pide por la libertad de su padre que ha sido apresado diez años atrás ofreciendo para ello, aun a descontento, entregarse a los placeres del Rey aquella noche. El prometedor acuerdo se verá luego opacado por la llegada de el Conde de Monet quien le advierte los planes de insurrección del pueblo hallando pronto en uno de los empleados (el garçon de pisse, un muchacho que sostiene un balde mientras los funcionarios y cortesanos orinan) un doble perfecto en caso de levantamiento. Las instancias finales del film comienzan aquí, con la inminente alzada del pueblo mas la conclusión es en verdad inesperada.
Si bien un fragmento apartado del film nos muestra las “próximas atracciones” destinadas a la segunda parte de la Historia del Mundo la producción de esta secuela nunca ha estado en los planes sino que el nombre de esta obra, dirá el director, no era más que una respuesta para aquellos que constantemente preguntaban sobre sus proyectos en vista.
El film cuenta con la participación de figuras como Ray Charles, interpretando a Edipo, Hugh Heffner a cargo de una orgía griega, la cantante y actriz Bea Arthur como encargada en la oficina de desempleo, y la maravillosa voz del actor y director Orson Welles que tendrá la función de narrador durante todo el film, entre otros.
El abordaje de esta obra sobre estos momentos claves en la historia de la humanidad es, considero, genial pues permite este reírse y cuestionar ciertos sucesos mediante una forma desprejuiciada, prolija y efectiva. Cierto es que no busca una referencialidad exacta y más claro aún que los anacronismos son intencionales mas todo ello juega finalmente a favor.

Añadir a Del.Icio.Us



Comentarios de “The history of the world: Part I”
Aun no se han realizado comentarios.