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Sin City

De Robert Rodriguez y Frank Miller.
Por Andrés Arellano, en 21 de Agosto de 2008

Algunas personas dicen que el cine es el séptimo arte no sólo por cronología, sino también porque abarca y adopta en su seno a los otros seis. Bueno, con el comic ha pasado exactamente lo mismo. La cercana relación que han tenido los dos viene desde la fundación de ambos, la que dista tan sólo en un año de diferencia entre el nacimiento de cada uno. En la búsqueda constante de historias para ser llevadas a la pantalla, el cine se ha servido de varias áreas de nuestra sociedad como fuente de ideas, no quedando el comic fuera de esta esfera. Sin embargo, la relación que entre ambos se ha consolidado en los últimos años, ha pasado por diferentes épocas y estados.

Desde que Alain Resnais relatara cómo encontró en comics como Mandrake y Dick Tracy una importante fuente de inspiración para la creación de los personajes y atmósferas de dos de sus películas, y que además advirtiera de la influencia que las historietas tuvieron en el uso de la profundidad en el fondo de campo en la fotografía de Greg Toland para la influyente Citizen Kane, muchas cosas han cambiado hasta nuestros días de Marvel sacando cuanto personaje de historieta se le aparezca. Desde aquellos días de Resnais, la constante es que el cine ha encontrado en el comic una importantísima fuente de ideas, que algunas veces han funcionado y otras han sido desastrosas. Lamentablemente, la mayoría de veces el fin con que han sido usados los comics son como simples historias para ser llevadas a la pantalla, más impulsado por un afán ecónomico que otra cosa.

Sin embargo, cuando en 2.005 Robert Rodriguez estrenó Sin City, La Ciudad del Pecado, una importante y valiosa aportación artística se volvió a presentar entre los dos, llegando a un nivel nunca antes logrado no sólo entre estos dos medios, sino entre el cine y cualquier otro. Y es que la película dirigida por Robert Rodriguez no es una adaptación cinematográfica de las novelas de Frank Miller, es una unión mucho más profunda: es una conversión del libro a la pantalla.



Ver Sin City es más que sencillamente ir a ver una película, es cómo ir de visita a la ciudad creada por Frank Miller y andar con sus personajes, quienes parecen haber recobrado vida y haberse salido de las páginas de los libros para insertarse en el celuloide. El uso de la tecnología digital permitió ese retrato tan fiel del universo creado por Miller, dado que la película en su totalidad fue grabada en ese formato y sobre una pantalla verde, dándole la oportunidad a los diseñadores no de construir un modelo de Basin City, sino de proyectarla con total exactitud, llegando al nivel de poder usar los dibujos de los libros como guión y storyboards. Lo anterior dio como resultado que varios planos sean idénticos a las viñetas del comic, con los mismos escenarios, los mismos ángulos de cámara, idéntica iluminación y decoración.

El grado de cercanía entre estos dos medios artísticos recobra un importante nivel si recodamos que la idea que tenía en mente Rodriguez a la hora de dirigirla no era llevar el comic al cine, sino hacer unas historietas con los elementos del cine. Quería que su película fuera la Sin City de Frank Miller, no la Sin City de Robert Rodriguez. De manera absolutamente maravillosa lo logró.

Uno de los elementos que más impacta en la proyección de la película fue el uso de la voz en off. Esta ha sido una técnica que la mayoría de veces se usa por la incapacidad de los directores de tener una narrativa visual, lo que sortean con la voz en off. En Sin City esta herramienta logra tomar el papel que tiene nuestra propia voz interna cuando leemos las historietas, alcanzando con esto que la sumatoria de lo visual más lo auditivo sea una experiencia cinematográfica fantástica.

La razón por la que Sin City se filmó de esa manera reposa en una intención primordialmente artística, por lo que los usos que otras prersonas le han dado a esta herramienta no han logrado cautivar al público (no me refiero con esto a la taquilla) de la manera que lo hizo la película de Rodriguez y Miller. Lo que demuestra con esto que el asunto de por si no radica en las cámaras y la pantalla verde, sino en las intenciones con los que se usa.

La película está protagonizada por un inmenso y espectaular reparto que componen Bruce Willis, Jessica Alba, Rosario Dawson, Benicio del Toro, Brittany Murphy, Clive Owen, Mickey Rourke, Elijah Wood, Michael Clarke Duncan, Michael Madsen, Josh Hartnett, Carla Gugino, Jaime king, Frank Miller, Nick Stahl, Devon Aoki, Alexis Bedel, Rutger Hauer, Maknzie Vega, Marley Shelgan, Tommy Flanaan y Nicky Katt. Todo ese reparto para una producción que tenía como presupuesto 40 millones de dólares.

Sin City comienza con “El Cliente Siempre Tiene La Razón“, historia sobre el asesinato que “The Salesman” (Harnett) le propicia en plena fiesta llevada a cabo en un penthouse a una mujer vestida de rojo (Shelton). Según el propio Frank Miller, lo que sucedió fue que la mujer estaba involucrada con un mafioso a quien abandono, causando su ira y la amenaza de que la iba a asesinar de la peor manera posible. Sabiendo que cumpliría su palabra, ella decide suicidarse contratando un asesino y teniendo una muerte más placentera y tranquila.

Ese es el mundo creado por Frank Miller, una ciudad absolutamente vacía de valores, donde conviven seres humanos en su más básica naturaleza, enfrentándose los unos a los otros por medios únicamente violentos y donde las relaciones políticas sólo responden a los intereses y la corrupción. En medio de todo eso, se desarrolla “Ese Bastardo Amarillo”, donde Hartigan (Willis) es un policía honrado que trata de detener a un asesino en serie de menores (Stahl), antes de que lastime a su cuarta víctima, la pequeña Nancy Callahan (Vega). Lamentablemente para Hartigan, el asesino es miembro de la familia más poderosa de todo el Estado, por lo que tiene la capacida de corromper a quien sea, incluso a su compañero Bob (Madsen).

Uno de los elementos más llamativos de toda la puesta en escena es el color de la misma. La película fue filmada a color y luego transformada a blanco y negro, logrando darle un contraste mucho más marcado y cercano a la clásica fotografía del film noir de los años 40 y 50. Adicional a esto, hay varios insertos de colores de ciertos detalles muy específicos: ojos, sangre, zapatos, autos, que resaltan espectacularmente en la pantalla. En el tercer episodio, “El Duro Adios”, una prostituta llamada Goldie (King) mantiene una relación sexual con Marv (Rourke) un ser casi mítico que parece un gladiador, con la intención de que la defienda de un asesino canibal (Wood). Para Marv, Goldie es un ángel, una diosa, por lo que su cabello rubio sobresalta y brilla sobre lo demás, y la cama donde tiene relaciones con ella es de un fuerte rojo que invoca lo pasional de su vínculo. Goldie es asesinada y Marv inculpado por el hecho, por lo que debe salir a buscar justicia y limpiar su nombre. En la busqueda de las pistas que lo llevaran hasta los verdaderos culpables, Marv deambulara por todos los callejones de la ciudad, visitando los rincones más oscuros y tenebrosos, obligándonos a viajar con él por este mundo que recuerda a cualquier ciudad oscura de los clásicos del cine negro.

Las demás historias son una constante de lo que se ha esbozado anteriormente, conservando ese estilo visual tan único e innovador que significó el estreno de este largometraje. A pesar del inmenso éxito de taquilla que Sin City significó, su verdadero éxito debe centrarse en su contribución al cine, la que es mucho más profunda e importante. Además de los que se mencionó anteriormente con la relación respecto al comic, esta producción dio una lección de cómo se deben usar las herramientas tecnológicas de las que disponen los cineastas hoy en día, enfocando su utilización como un medio para contar una historia, no como el fin último para hacer cine.

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2 Comentarios en “Sin City”

1

Estoy de acuerdo con las buenas intensiones de la tecnología, pero sobre todo en el buen manejo de la herramienta para la creación, muy buen ejemplo para observar este fenómeno.

2

[...] generalmente nos encontramos con un film profundamente interesante, como por ejemplo la “Sin City” de [...]

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