Duck Soup es posiblemente la obra más reconocida de los famosos Hermanos Marx, sin embargo esta apreciación no fue instantánea. El film comenzó a rodarse hacia 1933 como último largometraje del contrato firmado con los estudios Paramount, con la dirección del prestigioso Leo Mc Carey y la colaboración del prolífico escritor Herman Mankiewicz en su producción. El resultado fue una clara sátira política sobre la guerra y sus pormenores como así también sobre las figuras de autoridad, representadas en el film como moralmente reprochables y de ambiciones desmedidas. T
odo ello planteado desde la particular comicidad del cuarteto que conjuga un absoluto dominio del ritmo humorístico, continuos gags sagaces y una verborragia incansable. Aún así, fue el contexto político y económico el que incidió sobre la pobre aceptación de la cinta: mientras los Estados Unidos, devastados, luchaban contra la depresión que, por supuesto, había disminuido drásticamente el número de espectadores debido al apremio económico, Alemania nombraba como Canciller al austríaco Adolf Hitler e Italia era sometida a la dictadura fascista. En semejante panorama caótico el desprestigio de las figuras de poder no parecía buena idea y fue de inmediato catalogado como una obra inmoral. No es sino a partir de la década de los sesenta en que Duck Soup comienza a revalorizarse y pronto se convierte en un clásico cinematográfico por su contenido incisivo.
La historia comienza en una reunión donde funcionarios del gobierno de Freedonia piden a la poderosa viuda Gloria Teasdale (Margaret Dumont) preste al Estado una suma determinada de sus herencias para resolver la acuciante situación económica de emergencia y poder disminuir los altos impuestos. Poco convencida, la mujer acepta bajo la condición que el primer mandatario sea pronto intercambiado por Rufus T. Firefly (Groucho Marx) a quien considera el líder incólume que el pueblo necesita. De inmediato el cambio se realiza y es en una pomposa ceremonia que a continuación vemos en que se produce la presentación del nuevo gobernador frente a la elite nacional.
Firefly es, sin embargo, un descarado personaje pero de gran carisma y astucia que pronto conquista a todos los presentes exceptuando al embajador Trentino (Louis Calhern) de Sylvania. Éste pretende apoderarse del país y, a la vez, engañar a la viuda simulando quererla para adueñarse de sus posesiones contando para ello con la ayuda de la bailarina latina Vera Marcal (Raquel Torres). Ésta tiene por función primordial mantener al personaje de Groucho alejado de la codiciada mujer a la que también ha prometido falsamente su amor. Trentino ha contratado asimismo a los torpes Chicolini (Chico Marx) y Pinky (Harpo Marx) para que sigan y reporten cualquier movimiento extraño mientras fingen vender maníes bajo la ventana de su oficina. Sin motivo alguno más que la mera razón cómica e ilógica, Firefly toma a Chicolini como Se
cretario de Guerra mientras su asistente, Bob Roland (Zeppo Marx), reflexiona sobre la forma en que pueden deshacerse del embajador, a quien considera epeligroso para la gestión. De inmediato sugiere al lider visitarle y hacerlo enojar de manera tal que se salga de sus cabales y deba ser expulsado del país. Las hilarantes agresiones de Rufus generan una fuerte y clara enemistad que será resuelta en una próxima guerra entre ambos países, en la que también se definirá quien habrá de quedarse con Teasdale. Para adelantarse a las intenciones del gobernador de Freedonia, su oponente envía a la dupla de secuaces a su casa para ingresar y tomar sigilosamente los documentos donde se hallan detallados los planes y estrategias. Firefly advierte de su presencia y comienza así una caótica pesquisa (en cuya secuencia se encuentra la celebrada escena del espejo) que culmina con la detención de Chico y el inevitable de la guerra.
El film retoma constantemente prácticas y números que ya podían verse en los comienzos artísticos de los jóvenes Marx en el vodevil, donde ejecutaban instrumentos musicales, cantaban y realizaban presentaciones cómicas. A este humilde período le siguió la etapa del teatro en Broadway, en que ya ostentaban un estilo humorístico distintivo como grupo a la vez que presentaban a sus personajes individuales con características específicas. Sus actuaciones eran aclamadas por el público que reconocía en su labor una fuerte intención satírica con respecto a las figuras estereotipadas del poder y la alta sociedad, conjuntamente con un trabajo actoral fundamentado ampliamente en la improvisación, que también fue parte fundamental en Duck Soup. Se comenta, exageradamente de seguro, que el rodaje del mencionado segmento del espejo duró alrededor de cuatro días pues la intención era registrarlo en una sola toma apelando al hábil trabajo de los actores protagonistas. La labor del director, según afirman algunos críticos, consistía fundamentalmente en colaborar proponiendo un espacio a la prolífica exploración expresiva de los hermanos, aquella que les ha permitido ser considerados íconos en la historia cinematográfica humorística.


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