
“Observad: aplauden al dj. No a la música, al músico o al creador. Al medio. Aquí está: el nacimiento de la cultura rave, la beatificación del ritmo, la era del baile. Bienvenidos a Manchester” (Steve Coogan como Tony Wilson).
Así describía Steeve Coogan (al interpretar a Tony Wilson) el espectáculo musical y de baile que veía a su alrededor en The Hacienda, una discoteca de Manchester que fue el centro neurálgico de los nuevos estilos musicales de los 70 y 80. Wilson, personaje y narrador, es el eje a través del cuál discurre la película que nos ocupa, pero antes de abordarla intentaremos aclarar un dato crucial ¿por qué elige el director a un productor y presentador de televisión como vehículo narrativo de un film que trata sobre mitos como Joy División, New Order o The Happy Mondays? ¿Por qué no eligió a Ian Curtis, líder de “Joy Division” o a los hermanos Ryder de “The Happy Mondays”?
Michael Winterbottom usa un estilo cercano al falso documental para acercarse a casi veinte años de música, de desarrollo de nuevas tendencias y gustos estéticos. Esta elección narrativa le obliga en cierta medida a buscar una figura central que exponga los acontecimientos. No hay ningún grupo o líder musical de la época que pueda comprender un periodo de tiempo tan extenso como el que pretende abarcar Winterbottom. Todos son estaciones en un viaje muy largo que sólo Tony Wilson recorre, su mirada y vivencias dotan de cierta coherencia y unidad a la película ¿Pero quién es Tony Wilson?
“Las compañías grandes son el status quo. Nosotros somos anarquistas. Será una cooperativa. Compartiremos los beneficios. Si no os gustamos, os largáis. Escribiré que no hay contratos con mi propia sangre”(Tony Wilson).
Con esta frase queda definido el carácter del protagonista, un excéntrico (a veces cómico) presentador musical de una televisión local de Manchester (Granada Televisión) que se lanza a la producción musical para cambiar la realidad establecida. Aunque el personaje, como la historia, está basada en hechos reales, se deforma la realidad a propósito en busca de una figura mesiánica, catalizadora de todos los cambios de una gran época. Se busca su mitificación. Y esta es la perspectiva con la que hay que analizar la película, como una historia basada en hechos reales pero deformada para convertirse en ficción; no como un documental (aunque en ocasiones el director no se defina y se quede a medio camino). Winterbottom propone una fusión formal de la realidad y la ficción imitando descaradamente la apariencia de las imágenes documentales. Así, en las recreaciones, el diseño de producción, el vestuario y la elección de los formatos y estilos de realización se calcan respecto a las imágenes reales, de manera que al combinarse, la mezcla resulta prácticamente imposible de descomponer.
El carácter mesiánico de Wilson se ve reflejado desde una de las primeras escenas de la película, la semilla de todo lo que germinará después; un concierto de los Sex Pistols en el que podemos encontrar entre el público a unos pocos elegidos (que todavía no eran conscientes del papel que jugarían en el cambio musical y artístico que se avecinaba): actuando, Sex Pistols (cogen el relevo de Buzzcocks, lideres musicales del momento que se disuelven inesperadamente), un grupo que tan sólo editó un disco pero que significó un auténtico terremoto en el panorama británico, su himno, “Anarchy in the UK” es una canción llena de referencias a William Butler Yeats o Plutarco. A pesar de su corta carrera se convirtieron en uno de los grupos de rock más influyentes de la historia. En The filth and the fury queda reflejado su aire de leyenda, de este documental son algunas de las imágenes que se mezclan con las grabadas para la película (elemento enriquecedor que Wintterbottom usa con buen criterio en la primera parte del film). Al evento también acudieron, además de Devoto y Shelley (los ya ex Buzzcocks), Tony Wilson y su esposa, Ian curtis, Peter Hook y Bernard Summer (posteriormente serían la base de Joy División), Morrisey (lideró The Smiths y no permitió su inclusión en esta película) y Mike Hucknall (Simply Red).
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