Cine negro, Comedias románticas, Directores

Sombras y Niebla

Por Andrés Arellano, en 6 de Septiembre de 2008

A pesar que muchas veces le he escuchado negar su calidad de intelectual, me parece que Woody Allen es una de las personalidades más interesantes, profundas y conocedoras del cine, siendo uno de los últimos y pocos genios de nuestra época.

“Shadows and Fog” es una de las películas que demuestra la capacidad de manejo y profundo conocimiento que Allen tiene de su arte. En esta obra, Allen hace referencias constantes y muy claras al expresionismo alemán de principios de siglo, especialmente a Murnau y a Lang. Sin embargo, y esa es la genialidad del director, la intención es contar una comedia en medio de este claro y directo homenaje a este tipo de películas.

Al principio de la película, un hombre enciende un cigarrillo y camina hacia un callejón muy oscuro y lleno de niebla, en donde un asesino que camina de manera muy parecida al vampiro Nosferatu se acerca y lo estrangula. La escena, con una magistral fotografía en blanco y negro a cargo de Carlo Di Palma, parece sacada de alguna película de los años treinta filmada en Alemania.

Un corte abrupto nos lleva hasta el apartamento de Kleiman (Woody Allen), quien es despertado por una serie de vecinos que decidieron atacar al estrangulador y formar un grupo de vigilancia para asesinarlo. Él, que es muy nervioso y acelerado (típico personaje de Allen), se muestra absolutamente en desacuerdo con la idea. Sin embargo, Kleiman es alguien de muy poca personalidad, lo que le impide sentar su posición frente al grupo de vigilancia, por lo que le toca alistarse y salir a la ciudad a atrapar el asesino. Una vez afuera, al grupo de vigilancia se le olvidó informarle a Kleiman cuál era su papel, por lo que él se debe pasear toda la noche no sólo vigilando al asesino que tanto le teme, sino tratando de averiguar exactamente cómo debe vigilarlo.



Al mismo tiempo, en un circo que estaba actuando en la ciudad, una discusión se presenta entre Irmy (Mia Farrow) y su esposo (John Malckovich), debido a que ella primero le pedía una familia a lo que él se negaba y luego lo encontró con una amante (Madonna). Debido a esto ella se va hacia la ciudad a buscar de un lugar donde pasar la noche, desconociendo el peligro que corre al hacer esto.

Con Kleiman e Irmy paseando por la calle, el resto de la película transcurre en su mayor parte en un mundo que el mismo Woody Allen creó desde los escritos de Kafka. Es en el transcurso de esos lugares en donde más se siente un cierto homenaje al cine negro clásico, usando exteriores muy parecidos a los que se veían en las películas de esa época. Especialmente me recordaron al final de “El Tercer Hombre” de Carol Reed o “I Confess” de Alfred Hitchcok.

Valiéndose de un inmenso y costoso set (esta fue la producción más cara de Allan hasta la fecha) los personajes de la película se pasean constantemente por este nebuloso, gris, oscuro y frío mundo, donde se siente una extraña mezcla entre los de géneros cinematográficos a los que el director quiso homenajear y, con muy buen gusto, burlar. Es muy conocido que el expresionismo alemán fue una de las principales fuentes para la creación del cine negro, sin embargo es de las pocas veces que se puede ver una yuxtaposición de ambos movimientos artísticos en un mismo film.

A pesar de que la película tiene todo estas ventajas, debo decir que es una de las películas del director que menos me han gustado. Y es que “Shadows and Fog” es conceptualmente muy interesante, pero no tiene una historia que soporte y haga interesante la inserción en ese mundo, logrando que todo el esfuerzo conceptual que tuvo la misma fuera en vano al no haber una historia que generara la necesidad de tanta parafernalia. La idea de la cacería a un asesino en medio de una densa noche no parece ser el mejor escenario para una comedia, claro que sí había alguien que habría podido hacerlo habría sido Allen; pero no lo logró.

Los diálogos, uno de los mayores talentos que este escritor tiene, no parecen estar a la altura a la que nos tiene acostumbrados. Las gran cantida de personajes son sumamente superficiales, sin ningún aporte a la trama en la mayoría de ellos, o que generen algún interés en el espectador. Y es que creó que es allí donde se pierde esta película, en que es difícil saber cuál es la trama que debe funcionar como el eje central de la historia. La película pasa en una sola noche, donde el asesino comete tres crimenes, y vamos paseando por la vida de algunos de los habitantes de la ciudad, a quienes no parece importarles lo que está sucediendo en la calle, logrando con eso que cuando nosotros estemos allí, también nos olvidemos de eso, perdiendo el hilo de película varias veces.

Una de los momentos que más me gustaron de la película fue todo lo que aconteció en el burdel. Irmy llega allí porque una prostituta (Lily Tomlin) la encuentra apenas entra a la ciudad y sintiendo pena por ella, la invita a comer algo en su lugar de trabajo. En plena mesa del lugar, entre todas cuentan las extrañas cosas que tienen que hacer por petición de sus clientes. Irmy, quien ha escuchado todo, se siente un poco impactada por el trabajo que estas mujeres deben hacer, sintiéndose absolutamente incapacitada para el mismo.

Segundos más tardes un grupo de jóvenes universitarios llegan al burdel. Uno de ellos, llamado Jack (John Cusakc), se queda impresionado por la belleza de Irmy, a quien le llega a ofrecer 700 dólares por una noche con ella. Irmy se siente halagada y, viendo la situación económica que se le viene encima, decide aceptar el dinero. Segundos antes, ella mismo había dicho que nunca se acostaría por dinero, a lo que una de las prostitutas le respondió que seguramente ya lo había hecho, sólo que no lo sabía. Y creo que eso es verdad, y Allen lo mostró en esta escena de manera magistral, porque estoy seguro que todos los hombres y mujeres terminan entregando dinero o recibiendo dinero por tener sexo. Tal vez no de manera directa, ¿pero es qué acaso cuando se invita a una mujer a una cita, y pagamos lo que cueste esa cita, no es con la intención de tener sexo con ella al final de la noche? Sin embargo, y por muy buena que la escena llegue a ser, se me hace imposible ver la relevancia de esta en la película.

Como en toda película de Woody Allen siempre van a haber cosas geniales que harán que se queden con nostros por mucho tiempo. “Shadows and Fog” también tiene esa particularidad, sin embargo ni Woody Allen puede lograr hacer una película si no cuenta con un guión y una historia que nos permitan disfrutar de ella.

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1 Comentario en “Sombras y Niebla”

1

[...] hacer una comedia, mucho más que cualquier otro género cinematográfico. Creo que era Woody Allen quien decía que la diferencia en hacer una película de comedia con un drama, [...]

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