El regreso de Alexander Payne con ‘Los Descendientes’
Si hay alguien en Hollywood que pueda ostentar el tÃtulo de cineasta indie por excelencia, ese es Alexander Payne. Con el permiso, claro está, de autores como Todd Solondz, SofÃa Coppola o Spike Jonze, los otros auténticos niños mimados de ese cine estadounidense mal llamado ‘independiente, teniendo en cuenta que dicha independencia podrá ser exclusivamente estilÃstica o autoral, pues ninguno de los aquà citados trabaja a los márgenes de la industria. Pues bien, ha pasado mucho tiempo, en concreto siete años, desde la última incursión de Payne como director, cuando nos deleitó con aquella fábula vinÃcola de treinteañeros en crisis que fue ‘Entre Copas’ (2004).
Pues bien, ahora este guionista, que también ha sido productor ejecutivo de proyectos como la serie ‘Hunger’, de la HBO, vuelve a posicionarse tras las cámaras para ofrecernos una pelÃcula que recoge el testigo de sus anteriores trabajos, donde ya podemos rastrear algunos rasgos comunes a su corta pero perfectamente identificable filmografÃa. Hablamos de ‘Los descendientes‘, que contará con la presencia del siempre taquillero George Clooney, esta vez en el papel de un padre de familia que vive en Hawai con sus hijos y que intenta, muy a su pesar, recomponer su vida.
En este punto, es curioso observar el plantel de protagonistas masculinos que han pasado por las cintas de Alexander Payne, pues nos damos cuenta de que Clooney, a priori, no responderÃa al estereotipo loser al que nos tiene acostumbrados el director. Salvo en el caso, claro está, de que su talento para la interpretación nos permita verlo como uno de esos perdedores sin rumbo fijo tan caracterÃsticos de Payne, y no como un reclamo para comprar una Nesspresso. Si la primera de las condiciones se cumple y nos creemos a Clooney, prevemos que habrá nominación al Oscar para el actor. Estas cosas suelen ir asÃ.
Los personajes de Matthew Broderick en ‘Election’ (1999), Jack Nicholson en ‘A propósito de Schmidt’ (2002) y Paul Giamatti en ‘Entre Copas’ bien podrÃan ser uno mismo, pues todos se encuentran en fases de sus vidas en las que miran atrás en el tiempo y nada es lo que un dÃa soñaron que fuera. Personajes escindidos de su propia realidad, que buscan desesperadamente seguir adelante, intentando ignorar el sinsentido de la vida. Y es que, efectivamente y sobre todo en los casos de Miles (Giamatti) y Warren (Nicholson) un sutil nihilismo ronda cada uno de los pasos que dan.
El caso de Matt King (Clooney), protagonista de ‘Los decendientes’, no es muy diferente. Este padre de familia, tradicionalmente ausente, deberá encargarse de sus hijos cuando su mujer quede en coma tras salir disparada de una lancha motora mientras practicaba deportes acuáticos. El problema llegará cuando su hija le revele que su mujer salÃa con otro hombre. De nuevo, una comedia agridulce con un perdedor crónico como protagonista, que deberá intentar encontrar la fórmula para readaptarse al mundo que le rodea.

