Machuca es un largometraje de ficción dirigido y guionado (junto a Roberto Brodsky y Mamoun Hassan) por el chileno Andres Wood. Esta es una película que se centra en la historia de dos chicos y su amistad: Pedro Machuca de 12 años (apellido que, junto al de su hermana, da nombre a la película) y Gonzalo Infante. Esta amistad se da en el año de 1973, con toda la convulsión social propia del país andino.
Esta representó una “superproducción” para lo que el cine chileno venía produciendo. Es una coproducción española, francesa, inglesa y chilena que aborda desde una óptica distinta los hechos precedentes y “cedentes” al golpe de estado de septiembre de 1973. La óptica es la propia de dos niños, que crecen y aprenden en ese medio y momento tan particular.
Todo empieza a partir de que el cura del colegio Saint Patrick decide llevar adelante, con el apoyo de ciertos padres, un proyecto “experimental” en el mismo. El experimento consistirá en incluir a chicos en situaciones carenciadas en la escuela, que es privada y de alto nivel. Llevando adelante una práctica basada en determinados ideales y pensamientos.
Pedro Machuca (interpretado por Ariel Mateluna) será uno de los beneficiarios de este proyecto. En el colegio conocerá a Gonzalo Infante (Matías Quer) pelirrojo de 13 años proveniente de una familia de clase media alta que concurre a la Escuela. La historia será contada desde el punto de vista de este último.

Esto es interesante, puesto que, si bien la experiencia y la premisa pueden parecer interesantes y plausibles; frente al visionado yo sentí que eran algo “naifs” o “idealizadas”. Pues resulta que, justamente esto (el proyecto) realmente existió y fue llevado adelante por un cura estadounidense de ideas progresistas en el Colegio donde el propio Andres Wood había concurrido en aquellos años. Punto a favor para el film.
El padre Padre McEnroe será muy bien personalizado por Ernesto Malbrán. La película trata de mantener ese punto de vista subjetivo y aniñado, tratando, supuestamente, de evitar la cuestión política en sí. Yo no estaría tan de acuerdo con esto; pues, creo que políticamente la película y el propio Wood tienen una posición bastante definida y clara (con la que se podrá estar de acuerdo o no).
El joven actor Quer, nacido en 1990 en Santiago de Chile, fue seleccionado a partir de un casting y después de actuar en obras de teatro de la escuela. A su vez, Mateluna, representando un personaje de 12 años y a pesar de ser en la realidad más grande que su compañero (nació en 1989) había actuado en publicidad.
Pero hay otro personaje muy relevante: Silvana. Será representada por la hermosa Manuela Martelli que posteriormente haría un personaje tierno, hermoso, luminoso y (permítanme la expresión) “verde” en “Como un avión estrellado“. Ella será la otra Machuca; puesto que representará a la hermana de Pedro.
Su personaje es muy importante, en el sentido de que es ella quien encarna el más fuerte y desconfiado carácter entre estos jóvenes; siendo a su vez, el motor de los primeros deseos y experiencias sexuales y amorosas de estos “niños”.
El “ir despertando” de la película no solo atañerá a la realidad propia de un país convulsionado y “en trance” social; sino que en el microcosmos de estos niños de diferentes orígenes y ámbitos también representará el despertar a la sexualidad, el amor, la decepción y las frustraciones propias que irán llevando a la vida adulta.
Aline Küppenheim será María Luisa, la pudiente madre de Quer. Hermosa y progresivamente más materialista.
Fría y/o muy cariñosa en distintos momentos (tal vez, demasiados distantes entre sí, para el mismo personaje) la actriz logrará mediar de la mejor manera posible con el personaje y papel que le toca. Casada, con dos hijos (Gonzalo tiene una hermana) habrán ciertos elementos de ella que, de forma buscada o no; nos harán pensar como espectadores, en personajes “malos” y “buenos” (o “más malos” y “más buenos” tal vez…).
Actuando a su lado estará el gran Federico Luppi (¿Hay película latinoamericana “que se precie de serlo” en la que él no actúe?) encarnando al militarista Roberto Ochagavía. El actor de “Martín Hache” tiene un personaje que le permite actuar como más o menos siempre lo hace. Este le sale muy bien, le calza como anillo al dedo y… ¿Quién aportaría el tono rioplatense de otra forma?
Considero que la película tiene grandes aciertos y considerables fallas. Creo que el mejor punto, infallable e insoslayable es la reconstrucción y adaptación de época que Andres Wood y su equipo logran llevar adelante. Usando medios digitales en ocasiones (los cuales no se notan en absoluto) tendremos “elementos de época” pero que logran no estar metidos a la fuerza y que se simbiotizan con la trama y la historia. La una (historia) sin la otra (adaptación de época) no podrían ser.
Creo que, sin lugar a dudas allí está el punto más alto de la película.
La película se narra de forma clásica usando para esto medios y lenguaje cinematográfico de forma correcta y que no incomoda. La fotografía cumple bien; y, aparentemente solo variará de forma significativa cuando la película así lo pida (de cualquier forma… la película lo pide más de una vez…).

La música es correcta; aunque en momentos sonará redundante. Por ejemplo, en momentos donde podría no haber música (diegetica) esta estará como dando una señal “extra” de que es una adaptación de época (puesto que la música también es propia de esos años). Nuevamente, esto pasará en una escena de una fiesta (donde podríamos discutir si es necesario o no “este remarcamiento”, que a mi entender ya quedaba bastante claro).
De cualquier forma, en momentos parece algo fácil y sentimentaloide su uso. Hace un tiempo, en el cine, me pasó algo relativamente gracioso que les contaré. Fui a ver una película hablada en español. Como muchas veces pasa (y en esta también) no se entendía en ocasiones lo que los personajes decían; así que al film le habían sido colocados subtítulos en español (medida que considero correcta).
En determinados momentos de la película se empezó a dar un fenómeno gracioso: Los “subtítulos” anunciaban a su vez “cosas que pasaban y/o escuchábamos”. Por ejemplo, mientras oíamos a alguien caminar aparecía en pantalla lo siguiente “[pasos]“. La película no solo no era graciosa; sino que no buscaba bajo ningún concepto la risa del espectador.
El problema era que, estos “anuncios” resultaban realmente graciosos y, sobre todo al principio, la gente en la sala no podía evitar la risa (y, con una risita socarrona, me incluyo).
Pero a lo que voy es al hecho de que, en determinado momento, con la película ya más o menos avanzada, habiendo captado el interés general y habiéndose diluido las risas gracias a los constantes “[]” (que de tan constante y seguidos ya no hacían gracia) todo el mundo seguía la película sin prestar atención a eso.
Pero cerca del final, en un momento de emoción (y la sala estaba abarrotada), apareció el siguiente aviso: “[música triste]” mientras empezaba a sonar una música así.
Fue inevitable e increíble la reacción “popular”. Yo, hacía un buen tiempo no escuchaba una carcajada general tan estridente y jocosa como esa (y también me reí). Seguramente esto hubiera pasado con “Una Eva y Dos Adanes” pero la película con nombre bíblico no era tan concurrida.
Pero bueno ¿A qué voy con esto? Voy al hecho de que, de haber tenido este tipo de “recuadros” “Machuca” habría sido más bien una comedia; puesto que este efecto con la música es dado de forma exacerbada en más de una ocasión.
Esto, se supone, puede ser que funcione para una gran parte del público; pero a algunos (y, en realidad somos muchos) nos hace dudar sobre si “no nos quieren hacer emocionar y guiar de forma pueril y poco inteligente” (puesto que, es válido, pero mientras el espectador no este sintiendo que “le están tomando el pelo”, tomando como gilipollas o tonto…).
A su vez, creo que las actuaciones de los niños no siempre son creíbles (aunque el nivel de los protagonistas llega a bastante) y que la película es bastante previsible. Parece apuntar a un público mayor (en cantidad) y parece haberlo logrado.

En fin; estamos ante una película con puntos altos y bajos. Se destaca la adaptación de época y algunos elementos narrativos (así como formas puntuales de manejos de escenas, que están muy bien). Por otro lado, tenemos un film subjetivo que apunta a “la toma de consciencia” y a la discusión; en momentos controlando de formas demasiado burdas y/o poco originales (hay una escena que es calcada de “La sociedad de los poetas muertos“) que pueden hacer enojar a más de uno.
De cualquier forma aparece como un producto válido y de buena factura (excelencia técnica a su vez) que parece querer ser usado como “pedagógico”. Interesante para el que le interese (el tema). O atractivo para quien quiera un entretenimiento que incluya drama, seriedad y no deje de hablar de temas importantes siendo a un mismo tiempo “Light”. Así estará muy bien.

Añadir a Del.Icio.Us



1 Comentario en “Machuca”
esta pelicukla refleja el posible encuntro entre dos clases sociales el joven m,achuca demuestra la humildad y la sensillez de ser pobre mientras que otro hoven es el que vive en una bueena familia pero no es totalmente felis pero para mi persona es un a de las mejores peliculas quer he visto en mi vida