Ciencia ficción, Series de televisión

“Héroes” y la fractalidad

Por kappuz95, en 8 de Marzo de 2008

La primera temporada de “Héroes” parecía cerrar perfecto, pero, al mejor estilo de Hollywood, en lugar de clausurar, abrieron. Mientras el éxito perdure, hay que estirar la historia, ¿verdad? Y nada más curioso, más misterioso, que enviar a uno de sus personajes emblemáticos casi 400 años atrás en el tiempo, al Japón de 1671, era de los samurais. ¿Por qué ahí? ¿Qué comenzaba?

Todo en “Héroes” va en espiral, gira, se retuerce, apuntando siempre a un mismo y elusivo punto hacia el que fugan todas las líneas narrativas. No importa cuántos personajes nuevos se agreguen, cuántos se mueran; todos son permanentemente reemplazados por otros iguales o similares, espejos perfectos o deformes de sí mismos. El centro de héroes, en realidad, es falso.

La fractalidad, implica, al nivel de la narración, que un relato funciona como una muñeca rusa infinita. No importa cuantas veces rompamos la esfinge de porcelana, aparecerá otra debajo, riéndose irónicamente, porque sabe que ella misma será rota en busca de la última.

En la primera temporada, había una fuerza centrípeta que hacía que los personajes se dirigieran hacia Nueva York, porque su destino era encontrarse ahí. En realidad, era uno de otros posibles futuros. Pero, ahora de forma rizomática en lugar de fractal, ese futuro, pintado por Isaac Mendez, se diversificaba. A medida que avanzaba la trama, parecía como si Isaac hubiera pintado no un solo futuro, sino también sus varias posibilidades en base a las potenciales decisiones de los participantes. ¿Cuán tortuoso puede ser para un hombre poder ver físicamente el futuro y representarlo compulsivamente? ¿Cuánto más doloros aun que, ante cada vuelta de tuerca, su visión del futuro se reescribe, con lo cual debe seguir pintando hasta el infinito?


La carencia de centro, o la multiplicidad de centros posibles, hace que los personajes estén en permanente inestabilidad, haciendo equilibrio y tratando de calcular, en lo posible (algo improbable), sus próximos pasos. No habiendo uno inequívoco, están siempre supeditados a la continua necesidad de decidir. Dicen intuir un destino especial al final del camino, pero, en realidad, no hacen otra cosa elegir una y otra vez. Pese a que quisieran encontrar una mano que los guía, son ellos mismos los que continuamente optan por ir hacia esa reunión que habrá de acabarlos o unirlos.

heroes2.jpgEl que mira de afuera, el científico Suresh, es, curiosamente, quien posee el saber técnico, pero quien nunca entiende realmente qué es lo que ocurre, o dónde pararse frente a ello. Es quien narra, buscando dar un sentido unificador. Su alterego es, quizás de forma lógica, Sylar, Gabriel Gray, quien, pese a entender todo, busca acabar con el relato.

A manera de laberinto, la trama avanza. La peculiaridad de “Héroes” es que, cuanto más entienden los personajes, más fractal se vuelve la narración. No se introducen tantos elementos nuevos, sino que son los mismos, girando de forma espiralada; parecidos, pero nunca iguales.

Con la temporada 2, esta característica parece acentuarse. Personajes muertos o desaparecidos en la primera temporada, acá se reinsertan reencarnados en otros que los reemplazan. Es como si el relato funcionara como una maquinaria capaz de cambiar sus propias piezas. Las causalidades se vuelven incluso groseras, como si era evidente que algo así habría de pasar.

Todo cuento tiende, tradicionalmente, hacia algún nivel de equilibrio. Pero no acá. En “Héroes”, más allá de los innumerables homenajes y referencias, lo que prima es el desbalance. No necesariamente caos, porque acá hay mucha coherencia. Como el entrelazamiento del ADN es como trabaja la trama, y así es como sus protagonistas se van viendo expuestos a peripecias y pruebas todo el tiempo.

Para el héroe del cuento tradicional, la misión es sólo una excusa para recorrer un camino. Al final de éste, el protagonista ha sido modificado. En “Héroes” segunda temporada, la historia de Hiro con Takezo Kensei parece seguir esta norma más tradicional. Este originalmente falso héroe debe transformarse en el relato fundacional de todo lo que habrá de venir después. Hiro, del futuro, ayuda, paradójicamente, a Kensei a que sea “lo que debe ser”. Curiosamente, en el presente, el símbolo de Kensei deja de estar asociado a la vida, para asociarse, sino siempre a la muerte, a algo muy parecido. Espejos, simetrías. La necesidad de mantener la linealidad del relato termina relacionada más con algo destructivo que con algo productivo. Los personajes sólo avanzan de manera real cuando quiebran la linealidad y aceptan la carencia de centro.

Lo que termina siendo, si se quiere, una estrategia de marketing (“como nosotros no sabemos dónde vamos, el espectador permanece curioso, siempre expectante de cómo lo sorprenderemos con el próximo paso”), termina por construir una visión narrativa. En otras series, se está mirando hacia un adelante probable, acá, en “Héroes”, la propia noción de “adelante” está puesta en duda.

Por un lado, entonces, la rizomaticidad, la carencia del centro. Cada momento es único y dispara el siguiente, influenciando, como una bola de billar, a otras en el camino. Nadie sabe bien dónde está dirigiéndose, sino que, como los bailarines de contact improvisation, se modifican con cada impacto.

heroes-cast-season-2-world-map.jpgPor otro lado, la fractalidad. Cada vez que parece que el relato acaba, se abre sobre sí mismo. Si una conspiración se termina, aparece otra, que no es otra cosa que uan que dirige hacia la anterior, pero anticipando una próxima. Es como si fueran siempre hacia un estado de implosión, tras el cual todo parece haber cambiado pero, como Hiro con Takezo Kensei, la realidad es que vuelve a empezar.

“Héroes”, a diferencia de “Lost”, que se abre y sorprende con nuevos delirios, es el paradigma del relato actual. La apertura es un maquillaje; es, en realidad, un volver sobre sí obsesivamente, es la imposibilidad de clausura. Los protagonistas, cada vez que llegan a algún lado, no hacen más que arribar a un nuevo punto de partida. La única forma de detener el círculo vicioso sería que se detuvieran y se dejaran morir, pero, ironías del destino, los guionistas los han hechos, en su mayoría y en diversos niveles, inmortales.

Enlaces externos:

Fractalidad y Subjetividad

Discusión sobre pensamiento rizomático

Entrevista a Tim Kring

Comentar | Trackback
Entradas Relacionadas

Comentarios de ““Héroes” y la fractalidad”

Aun no se han realizado comentarios.

Deja tu comentario

 

 

 


 

Previsualización del Comentario

  

  • Estaremos en EBE 2008
  • Cursos en www.aprendemas.com
    ¿Necesitas formación?
    Cursos
    Master
    ¿Patrocinamos tu web?

 

Secciones

Canales

Sindicación

Añade este blog a tu lector de feeds

¿Qué es un lector de feeds?

Correo Electrónico:

Red de Blogs SmallSquid

Blogs Asociados a la Red SmallSquid

Enlaces de Interés

  • Morzongo (4)
  • santiagoq (3)
  • Hector Chel (2)
  • noelia (2)
  • rovira (1)
  • Francisco (1)
  • jesus (1)
  • Miguel Rockatansky (1)
  • Pedro (1)
  • Mikele (1)

© Copyright 2008, SmallSquid.com. Red de blogs, SEO y Webs 2.0

SmallSquid.com está gestionado con WordPress

Creative Commons - Some Rights Reserved
 
Un proyecto realizado por Blogestudio
Cerrar
Envíalo
Powered by ShareThis