Singing in the rain
Por Laura M., el 24 de Abril de 2008
Singing in the rain, uno de los más afamados títulos de la historia cinematográfica, fue dirigida por Stanley Donen y Gene Kelly en el año 1952, hacia fines de la edad de oro de Hollywood y durante la instancia de mayor madurez del género musical al que pertenece. El film sitúa a la narración en el comienzo de la era sonora particularmente en torno a los estudios Monumental Pictures presentando no solo una bella historia con números espectaculares sino una suerte de ingenua revisión de la historia reciente de Hollywood, alterado por el desarrollo hacia fines de la década de 1920 de ésta nueva tecnología.
La obra nos localiza, en su comienzo, en una fastuosa premiere donde nos será presentada la gran figura de las producciones silentes, Don Lockwood (Gene Kelly) acompañada por su coestrella Lina Lamont (Jean Hagen). Entrevistado aquél por una reportera radial comenta, instaurando un gran flashback, sus humildes orígenes y acceso a la fama en un relato que nos será revelado ficticio. Asimismo responde sobre su estado civil y los rumores que le vincular románticamente con la coprotagonista, negándolos rotundamente aún siendo éstos parte de una estrategia comercial para elevar las recaudaciones y contribuir a la mitología que sobre las grandes personalidades se genera. Si bien aquella, veremos a lo largo del film, tiene un genuino interés por Lockwood, éste, en verdad, poco la tolera, en particular por su aguda y molesta voz.
Logrando escapar de la parafernalia del estreno se dirige junto a su amigo Cosmo Brown (Donald O’ Connor), pianista, a la fiesta del evento. En el trayecto el vehículo se descompone y el galán es pronto acosado por una horda de frenéticas fanáticas. Con el objeto de escapar de ella se avienta rápidamente hacia el interior de un auto que por allí pasaba. Su bella conductora, a quien luego conoceremos como Kathy Selden (Debbie Reynolds) inicialmente no le reconoce mas cuando lo hace se ofrece pronto para llevarlo a su hogar. Al preguntar Lockwood por su ocupación, ésta responde ser una reconocida actriz teatral, sin embargo, pronto la narración rectificará su pequeña mentira pues la veremos conducir a la fiesta post-premiere para acicalarse y realizar un número como corista. Previo al acto es presentada una proyección en que se introduce nueva la tecnología sonora aplicada a las grabaciones. Es casi al finalizar ésta en que el galán arriba, a tiempo para ver el número musical que llevará a cabo la pretendida actriz que le acompañó a su casa. Veremos pronto aproximarse al centro del salón una gran torta decorada de la que sale Kathy sonriente, al menos hasta que localiza a Lockwood. Risueño se acerca a la bailarina para saludarla mas ella lo evita pensado que se burlará de su ocupación. La escena es observada por Lina, la coprotagonista del galán, quien en un arranque de celos toma a su compañero del brazo y pretende llevarlo consigo.
Tags: Debbie Reynolds, Donald OConnor, Gene Kelly, Jean Hagen, Singing in the rain

Con esta frase queda definido el carácter del protagonista, un excéntrico (a veces cómico) presentador musical de una televisión local de Manchester (Granada Televisión) que se lanza a la producción musical para cambiar la realidad establecida. Aunque el personaje, como la historia, está basada en hechos reales, se deforma la realidad a propósito en busca de una figura mesiánica, catalizadora de todos los cambios de una gran época. Se busca su mitificación. Y esta es la perspectiva con la que hay que analizar la película, como una historia basada en hechos reales pero deformada para convertirse en ficción; no como un documental (aunque en ocasiones el director no se defina y se quede a medio camino). Winterbottom propone una fusión formal de la realidad y la ficción imitando descaradamente la apariencia de las imágenes documentales. Así, en las recreaciones, el diseño de producción, el vestuario y la elección de los formatos y estilos de realización se calcan respecto a las imágenes reales, de manera que al combinarse, la mezcla resulta prácticamente imposible de descomponer.
Contando con una mínima producción y con dos músicos profesionales como personajes principales (

Tanto el título original de esta película (Funny face) como el de su versión española hacen justicia a uno de los rostros más bellos que ha dado el cine: Audrey Hepburn. Tras darse a conocer con Vacaciones en Roma, Sabrina y Guerra y Paz, la actriz se puso a las órdenes de Stanley Donen en 1957 para protagonizar
Presentado el reparto, vayamos con la música. El tema central es el que da título a la película: “I love your funny face! Your sunny, funny face!”, le canta Fred a Audrey. Llegados a este punto, abstenerse los no románticos, pues todas las canciones tienen el amor como protagonista. Las más representativas son “He loves and she loves” y “Wonderful”, verdaderas declaraciones de amor que harán saltar las lágrimas a los más bizcochones y desesperarán al resto. Y además de canciones, hay bailes muy logrados como “Bonjour París!” o “Think pink!”, donde Audrey Hepburn 