
Comparte ‘Cuestión de Honor’ con la también reciente ‘El Intercambio‘ el tema, el de los policías corruptos que actúan y se benefician de la ley a la que representen. Hay una diferencia entre ellas significativa, al margen de los puntos de vista y la historia: la película de Gavin O’Connor se anuncia al final como historia orgullosamente ficticia, y la de Clint Eastwood se abre como rimbombante historia real. No resulta curioso pues que la cinta del primero funcione muchísimo mejor, puesto que consigue la verosimilitud a partir de la ficción mientras que Eastwood lo hace con el proceso inverso, saliendo naturalmente perdiendo.
El canon del policíaco de los setenta sigue siendo para el cine norteamericano contemporáneo un modelo para resucitar la gran película. Hay ejemplos de todo tipo: desde la fallida y derivativa ‘American Gangster’ hasta la arriesgada y triste ‘La noche es nuestra‘. Comparte la película de O’Connor con la de James Gray una família de policías de Nueva York y los conflictos éticos que surgen en ella, siempre presididos por un patriarca que es además un policía legendario (y lo encarna un actor consagrado en aquél viejo cine de los setenta, en la de Gray un estupendo Robert Duvall, y en la de O’Connor un sorprendente Jon Voight, fuera de sus colaboraciones con Bruckheimer/Bay). Las similitudes terminan aquí: la película de James Gray era un homenaje a la policía neoyorquina que se arriesgó en los años ochenta por limpiar la delincuencia y el tráfico de drogas, y O’Connor prefiere narrar una situación justamente contraria: el peligro de la policía en su lucha contra el narcotráfico, sintiéndose tentada por el factor económico.

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Si hay algo que no se puede negar, es que
Si hay algo para decir de esta película es que es diferente, arriesgada, provocadora, independiente. Si hay algo más para decir, es que es una película de autor, o mejor dicho, de autora.
Mientras Tanto es una coproducción entre Argentina y Francia. Fue dirigida por Diego Lerman, quien fuera galardonado en el año 2002 por la Cinefondation con una residencia de cuatro meses en Cannes para escribir un guión. Fue allí donde comenzó a esbozar las primeras líneas del que sería el guión de ésta, su segunda película, después de Tan de Repente.
Hubo algo en el tándem de películas que hizo
Matador es una pequeña producción independiente escrita y dirigida por
La frase que dice que el teatro es de los actores, la televisión es de los productores y el cine de los directores, explica muy bien el posicionamiento de cada uno en las tres diferentes áreas de trabajo. Sin embargo, y debido a la clase de cine que hoy en día se hace, los directores vienen perdiendo mucho espacio para plasmar su talento en sus trabajos o, por otro lado, vemos producciones constantes de personas con muy buenos conocimientos sobre las herramientas técnica , más sin ningún aporte crítico o de profundidad sobre la vida, la que debería ser la labor de todo artista.


