O lo que yo denominaría “Cine Proyectivo”.
¿Por qué esta afirmación? Debido a que es un tipo de cine (y esta película en particular) llena de brechas y elipsis que un espectador occidental más o menos típico se verá obligado a llenar con las producciones de su propia mente, imaginación o subjetividad.
No es esta una película con un guión intrincado donde de tantas dudas que hay nos vemos llevados a conjeturar e “hipotizar” constantemente. Es más, en realidad parecería ser lo opuesto. La película (y la misma propuesta de Bartas en general) es eso que está dado. De ahí a como viva cada uno la película es otra cosa. Es más, admito como bastante posible que tenga que hacer todas estas aclaraciones debido a mi propia formación como espectador, y a todas mis “distancias” para enfrentarme a un cine como este. Porque reconozcámoslo (y estoy seguro que no seré al único que le pase) que puede sernos muy difícil aceptar simplemente lo que está dado.
Pero bueno. ¿A qué me refiero con lo que está dado? ¿De qué estoy hablando? Esta es una película del año 2000, de un director, autor y ocasionalmente actor (o al menos persona que se para justo en el campo visual de una cámara con un botón de “Rec” apretado) llamado Sarunas (o Sharunas) Bartas. Lituano y nacido en 1964 este ha sido un director al que recientemente he conocido, con una amplia e interesante carrera (y propuesta cinematográfica).
En esta película se parte de un puerto, con ciertos personajes que miran. Gaviotas, barcos. Y el mar. Veremos una embarcación navegar, a la cual otra embarcación les avisará que son de la guardia costera y que deben apagar el motor. Al no hacerlo hay disparos (que vemos de forma totalmente distinta a la que estamos acostumbrados puesto que todo se da en un plano general en el que ambas embarcaciones entran enteramente en cuadro, viendo de los disparos sólo unas pequeñas lucecitas intermitentes de parte de la embarcación más grande a la más pequeña…). Luego, los náufragos. Uno tirado en el piso boca abajo, con algo que intuimos es sangre. Otros que simplemente están allí y que en determinado momento empezarán a caminar por las costas y la arena de unos impresionantes paisajes de Marruecos.
La anécdota, en términos narrativos de hechos y de acciones tiene un inicio/introducción/principio, un desarrollo/nudo y un final/cierre. Pero en términos de acciones y hechos la película podría ser descrita en su totalidad en 200 palabras (Si; eso es poco). Y es que su valor y su interés no van por ese lado.
Pero ¿qué mas está dado? Personajes que casi no hablan, pero que a pesar de esto seguiremos como personajes bien definidos, con una expresión, una emotividad, una postura y una evolución determinadas y distintas (para todos y entre si). Estos personajes serán representados en muy buenas actuaciones de actores más bien desconocidos.
Tenemos miradas, miradas en las cuales se enmarcan las cosas que no han sido vistas por nosotros-espectadores y que naturalmente nos gustaría conocer. Miradas a través de las cuales vemos y que nos van llevando por este viaje de sensaciones e imágenes.
Tenemos planos enteros, de personajes en posiciones fijas o caminando a lo lejos. Casi como uno de esos cangrejos caminando, formando una totalidad con el plano y dando una sensación muy particular. Nunca podemos acercarnos a los personajes, siempre están lejanos y ajenos (incluso y a pesar de unos monumentales primeros planos). Tenemos, como ya esbocé: cangrejos. Aunque también aparecerán otros animales: gaviotas, una iguana (y es increíblemente apasionante e interesante el plano de la iguana… creo que es inexplicable…).
Tenemos a esos personajes que, siempre lejanos, podemos ver en unos primeros planos apasionantes: llenos de emoción (sobre todo el personaje femenino); o de sagacidad y sospecha (el personaje francés). Y todo esto sin que nadie nos diga nada.
Tenemos unos paisajes increíbles, un aprecio tanto por las montañas y la arena como por el mar y el sol que yo me pregunto ¿Con cuánta emoción viviríamos sino supiéramos de alguna manera, que tenemos acceso a imágenes tan bellas como éstas (ya sea desde fotografías por Internet, hasta películas o documentales)? ¿Alguien se podría imaginar la emoción con que se vería un atardecer sin haberlo podido ver ni imaginar nunca? En esta película hay algo de eso; debido a que gracias a su ritmo “lento” uno parecería poder respirar esas imágenes.
Tenemos también unos planos zenitales impresionantes. Una forma de ver cosas que de tan comunes (como el agua en una playa) nunca hubiésemos visto así.
Hay también (y dejo de decir “tenemos” puesto que con esto me refería a lo que, concretamente y de forma innegable vemos en las imágenes de esta película) culturas. Una mujer que le pide a Alá que la llevé por el camino recto, susurrando en la sombra de una pared, casi sin luz, en un primer plano conmovedor. Otro personaje que, aparentemente, podría estar viviendo tranquilo con la naturaleza que le está dada (sabiendo como proveerse de alimentos). Hay un personaje de postura y mirada tan dura como sagaz, que no parece entender las coordenadas de la situación en la que se encuentra.
Yo fui a ver esta película con la supuesta sinopsis de que era la historia de tres personajes que terminaban naufragando debido a ser narcos. Creo que esta sinopsis se dio permiso de más, para hablar de una película (y enunciar datos posibles como dados) debido a que, nunca sabemos si son narcos o no (aunque uno parecería estar fumando marihuana en el puerto, siendo lo único cierto dado por la imagen el dato de que está fumando). ¿Por qué se los persigue? Tampoco lo sabremos. Obviamente asociamos, al ver a la guardia costera decirles que paren el motor, con acciones ilícitas; pero que no serán explicitadas de forma manifiesta en la película.
He tratado de pensar la película en relación al título. “Libertad“; creo que libertad es algo que estos personajes no tienen; los veo caminar más como madera sin rumbo en la mar que con “libertad“; puesto que tampoco están en esa situación (y, ni juntos ni separados aparentemente) por elección, sino más bien por circunstancias dadas y por necesidades elementales (como podría ser buscar comida).
Tal vez, esta “Libertad” pudiese estar más conectada con lo que decía al principio… “Cine Proyectivo”. Tal vez la “libertad” que tiene el espectador es justamente la de llenar esta película que no es que sea “un azar”. Que está llena de imágenes de una belleza extrema, en una situación y con unos personajes llenos de cierta sensación y emotividad (determinada para y según cada uno). Con roces de pensamientos, sentimientos o reflexiones más trascendentales, incluso metafísicas (que en alguna medida superarían a los pensamientos en sí).
En fin; una película anticríticos y anticomentarios en parte. Puesto que lo que está dado está dado allí. A mi lo único que me queda por decir es que a quien este dispuesto y/o con ganas de encontrarse con una forma de “ver” no sé si nueva, pero si distinta; podrá encontrar una película de la mayor calidad en este sentido (¿y por qué no? de la mayor originalidad) que le recomiendo con ganas.


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Comentarios de ““Libertad” de Sharunas Bartas”
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