En este, por lo general, año nefasto 2007 en lo que a calidad cinematográfica se refiere, estaba deseando de echar un ojo a Zodiac. Por dos razones fundamentales: porque me gusta David Fincher (autor de la obra maestra Seven, de la fascinante El Club de la Lucha, de la estimable La Habitación del Pánico y de la tramposísima pero correcta The Game) y porque algunos la consideran la mejor película de este año.
Con bastante retraso, he conseguido contemplar la heroicidad de Fincher al dirigir esta película. Y digo heroicidad porque Zodiac me ha recordado inmediatamente a Las Joyas de la Castafiore, ese estupendo cómic perteneciente a las aventuras del célebre reportero Tintín, creado por Hergé. En Las Joyas de la Castafiore no ocurría absolutamente nada. Si bien el personaje había recorrido los cinco continentes y vivido multitud de thrillers y viajes exóticos, en este álbum no salía de la residencia habitual de sus amigos, y la aventura de Hergé (que no de Tintín) consistía sencillamente en eso: en narrar la nada, en extraer un lujo de detalles vivos a un conjunto en el que se impone la monotonía y la carencia de interés. Y lo consiguió. La analogía con Zodiac es evidente: el guión de James Vanderbilt se ciñe con fidelidad al libro de Robert Graysmith, protagonista de la película, y esto supone un handicap importantísimo para el desarrollo argumental de la cinta.
Para empezar, Zodiac es lenta. Muy lenta. Dura dos horas y veinte minutos cuando perfectamente podría haber durado cuarenta minutos menos. Efectivamente, da la sensación de que la película nunca arranca. De que toda la historia no es más que una sucesión de movimientos a la deriva, como si el espectador tuviera obligatoriamente que permanecer igual de perdido que los personajes. Pero hasta aquí los argumentos que pudieran encontrar los detractores de esta, ya es hora de decirlo, gran obra cinematográfica.
En 1967, un asesino en serie envía al periódico local de la ciudad de San Francisco una serie de criptogramas en las que indica los emblemas de su autoría. El dibujante Robert Graysmith (Jake Gyllenhaal) se implica en la investigación, ayudando al periodista especializado Paul Avery (Robert Downey Jr.), mientras que el policía ocupado en el caso es Dave Toschi (Mark Ruffalo). Es poco más lo que se puede decir de la premisa sin desvelar hasta qué punto Fincher nos habla de obsesión y de miedo, relatando lo inenarrable, exprimiendo evolución donde, en el relato original apenas existe excepto en hasta qué punto la no resolución del misterio afecta a los que más desean que todo acabe.
Las actuaciones de los tres protagonistas son insuperables, con un Robert Downey Jr. totalmente recuperado, un Jake Gyllenhaal cada vez mejor (olvidemos ya su participación en la asquerosa El Día de Mañana) y Mark Ruffalo, un actor tan envolvente como parece. Los secundarios tampoco se quedan atrás, entre los que podemos reconocer a Chloe Sevigny, Philip Baker Hall, Brian Cox o Dermot Mulroney. El hiperrealismo que dibuja Fincher es, junto a la preciosista y elaborada labor de ambientación (setentera) y fotografía (realizada con cámara digital), lo que distingue esta película de todo lo que podemos encontrar, desgraciadamente, en la cartelera. La música de David Shire no se deja notar mucho pero contribuye a solidificar el universo retro y obsesivo que tiene lugar.
Un defecto que, de soslayo, podría concretarse son las manidas elipsis y esos créditos finales donde, con los clásicos rótulos, se puede leer el paradero post-película de los principales personajes. Sin embargo, y pese a que es un detalle que me suele repugnar, en Zodiac es una obligación, ya que amoldarse al libro del propio Graysmith, esto es, a la realidad, ya es un triunfo, y un paso adelante más en la meteórica carrera del creador David Fincher, uno de los cineastas más carismáticos de la actualidad.
Zodiac no es una obra maestra, pero poco más se le puede pedir a la cinta, ya que se ha logrado aunar suspense e interés donde originalmente no lo hay, y desde luego ya suena a injusticia que no esté presente en los Globos de Oro, y sin duda lo será igualmente si no aparece en los Oscar 2008.


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Sin Comentarios en “Zodiac: un thriller tranquilo”
Es una buena película, con grandes momentos a mi entender, pero creo que tiene un problema serio de ritmo en el conjunto de la película. Me refiero a que escena por escena, cada una tiene el ritmo adecuado, pero es la estructura de la película, supeditada a la trama real, la que hace que el conjunto no termine de funcionar del todo. Yo creo que con una estructura más clásica, aunque eso hubiese supuesto alguna licencia dramática de más, la película habría funcionado mucho mejor por sí misma y desde luego, de cara al publico.
Soy un incondicional de Fincher y creo que es un director como la copa de un pino le echen lo que le echen, pero aquí se queda más en un conjunto de momentos de gran cine que en una gran película.
aunque los comenatarios que me dieron acerca de la pelicula no eran muy buenos, fui a verla y me encanto la pelicula…..el como trata a cadapersonaje y la vida y enotrno de estos es excelente….exceletne pelicula aunque no es de gusto masivo….