Se ha hablado hasta por los codos que la nueva versión de aquella serie antigua Superagente 86, más precisamente de los 60’s, es la mejor adaptación a película que se ha hecho de una serie de televisión, lo cierto es que yo no puedo dar una opinión al respecto, simplemente puedo creerlo, ya que no recuerdo casi nada acerca de la serie, es más, la evitaba si la veía en pantalla ya en las repeticiones de los años 90’s. Pero bueno, gracias a Steve Carell, mi actor preferido en estos momentos, no me perdí de una de las mejores comedias que he podido ver en mucho tiempo.
Y me atrevo a decir eso, aún cuando no recuerdo nada de la serie, a excepción de la odiosa voz del protagonista original, que dicho sea de paso, es el mismo que dobló la película para la audiencia latinoamericana en aquellos años.
Y había escuchado también que no era necesario haber visto la serie para disfrutar de la película, y eso es verdaderamente cierto, pues yo, como dije líneas arriba, no había visto antes la serie y entendí el concepto general de los dos sectores de la película., el lado CONTROL y el lado CAOS, así que por ese lado no hay problemas, si no viste la serie no te sentirás en el aire.
Según las mismas palabras de Carell y tendré que creerle, él ha querido hacer un homenaje a la serie haciendo una interpretación propia del personaje, añadiéndole toques más personales y relacionados con su estilo y como repito una vez más, debo creer eso porque no tengo punto de comparación al no haber visto la serie original.
Pero hay algo que habiendo visto la serie o no, no se puede negar, Steve Carell se lleva casi todo el crédito de la serie y hasta me atrevería a decir que esta película tiene para una secuela o varias, al mismo estilo de las películas de James Bond. Con esta película, Carell se reivindica de la comedia Sigo como Dios (Evan Almighty), en donde estuvo simple y es que el guión tampoco ayudaba, después lo vimos en Como la vida misma (Dan in the Real Life) que fue otro género, aún así no dejó escapar su vena humorística innata. Pero claro, si puedo comparar con otra película y la sensación que me hizo sentir, tendría que referirme a Virgen a los 40, en donde recuerdo a Carell con esa vena humorística que ya habíamos notado un poco en Como Dios, pero en esa película se llevaba la mayor parte Jim Carrey. En definitiva, luego de ver Como Dios, siempre vaticiné que Carell sería el relevo Jim Carrey, su sucesor y luego de haber visto Superagente 86 de película, pues no creo equivocarme con eso.
Y si habría que definir a Carell, pues este es un maestro con los personajes extraños e ineptos, esos torpes que al final siempre ganan en la vida porque son verdaderos y originales, claro que sin caer en el ridículo, simplemente se muestran al mundo tal y como son y eso ya de por sí los hace grandiosos. Por otro lado, el caso de Maxwell Smart prueba que este es un personaje que encaja perfectamente en sus habilidades como humorista y actor, o tal vez podría atrever a decir que el puede hacer que cada personaje que llega a sus manos sea como hecho para él.

Maxwell Smart es un agente de CONTROL, una organización del gobierno que parece estar mucho más escondida que la propia CIA, es más trabaja en el absoluto secreto y se piensa que dicha organización ya desapareció hace mucho. Para ser más precisos, al público que visita el museo donde se encuentran los vestigios de CONTROL, se les informa que la organización desapareció durante la guerra fría, el hecho es que continua operando en secreto en un sótano profundo presuntamente debajo de la casa blanca o algo así me pareció, pero situado en Washington.
Maxwell es un analista, un experto en captar conversaciones de los principales puntos enemigos. Al inicio se puede saber de una de las conversaciones, realmente hilarantes y que bueno son muy extensas, lo cual demuestra su meticulosidad y empeño que le pone al trabajo. Su sueño, y después de ocho intentos, es ser un espía encubierto, es decir, trabajar en el campo de acción y no detrás de un escritorio como hasta el momento venía haciendo.
Cabe resaltar que su jefe es Alan Arkin, con quien trabajara en la película Pequeña Miss Sunshine, y cuyo papel lo hizo acreedor de una estatuilla dorada, por mejor actor de reparto. En dicha película Steve Carell tiene un papel de homosexual y vaya, recordando en este preciso instante eso, pues estuvo asombroso también allí. La verdad que pongo todas mis esperanzas en Carell, estoy muy segura que ganará el otro año un Oscar a algo, no sé si por este personaje o no. Pero estoy muy segura que él se está acercando a la estatuilla, con el fruto de sus buenas interpretaciones.
En la película, el jefe necesita de dos agentes nuevos para una misión secreta en Rusia (No sé que es lo que pasa con Rusia, pero también se colgaron de ese país en Indiana Jones y la Calavera de Cristal), dicho sea de paso, Carell comentaba en una entrevista que le fue más fácil filmar en Rusia, que en Washington, donde a cada momento tenían que detener las filmaciones a pesar de que tenían los permisos requeridos. Esa puede ser la razón por la que en la película se ve en una escena una clara alusión a la reacción del presidente y lo que hizo durante el atentado a las torres gemelas, como recordarán, Bush se encontraba leyendo libros a niños, cuando fue informado que uno de los aviones había impactado en una de las torres y ante el segundo impacto, que también fue avisado, pues no hizo nada de nada.
Y en general se critica bastante a la política, claro que a los actores también les cae su regaño, pues cuando se habla de que el punto elegido por los rusos para atacar a Estados Unidos, que es Los Angeles se menciona que es una pena por los actores que van a morir, qué haría la gente sin ellos en torno a la política. Otro de esos momentos de sarcasmo hacia el gobierno es cuando el cabecilla de los rusos llama a una línea de amenazas terroristas en donde tiene que esperar para marcar el número de su amenaza… ustedes saben: “Marque 1 si la amenaza es en Estados Unidos, Marque 2 si su amenaza es a Hawai, Marque 3 si su amenaza es a Puerto Rico…” Momentos realmente graciosos que dan un golpecito bajo al gobierno de turno.
En la misión secreta a Rusia, Maxwell tendrá como compañera a la Agente 99 (Anne Hathaway), quien es perfecta para la misión pues ha sido recientemente sometida a una cirugía plástica por problemas con su identidad anterior. El hecho es que ambos se enrrumban en la misión. Maxwell con la inexperiencia por ser esta su primer misión y la Agente 99 con la vasta experiencia que le puso dar sus antiguas misiones.
Una película que tiene climax en los cuales simplemente no vas a poder dejar de reír, además de reírte recordando los chistes hasta en el viaje de regreso a casa y comentándolos con amigos. Se estrena en España el 23 de julio.


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1 Comentario en “Superagente 86 de película”
[...] vez no de forma graciosa. De cualquier forma: se nos escapará una sonrisa si ya vimos el “Superagente 86“. Y la Whiterspoon. Momento cultural: Poema a Reese [...]