La pedofilia en los miembros del clero no es un tema que podríamos considerar como nuevo, sino que es ya muy conocido por muchas personas que incluso lo han vivido en carne propia. Son muchos los realizadores cinematográficos que han tocado el tema en sus películas, en especial aquellos que vienen de la tradición católica. Sinceramente, hay muchas cosas al respecto que debemos preguntarnos y pensar en si estamos viviendo una decadencia de las instituciones religiosas en torno a sus autoridades.
Cada vez vemos más y más casos y realmente nadie se pone a pensar en algún tipo de sanción o de cambio dentro de las instituciones religiosas para que estos acontecimientos simplemente dejen de ocurrir. La iglesia se ha cerrado ante todo tipo de interrogantes y reclamaciones por parte de los fieles, que no saben a ciencia cierta cual es la posición de la iglesia católica frente a estos sucesos. Al parecer su postura es de apoyo a los niños y a sus derechos, pero por otro lado apoyan a violadores que pertenecen a sus filas sin ninguna razón de por medio.
Amy Berg en este documental Líbranos del mal precisamente trata este tema de la pedofilia, pero con el agravante de ser un cura de iglesia quien la practica por un periodo largo de tiempo, es decir, usaba su sotana como el escaparate perfecto para poder captar a sus víctimas.
Esto me hace recordar a un hecho que pasó hace algunos años, durante la dictadura argentina y que recintemente fue juzgado en el fuero civil. Un cura se escondía detrás de su sotana para “ayudar” a las madres de chicos desaparecidos. Su ayuda consistía en tratar de dar por medio de sus conocidos, y empleando a la iglesia como intermediaria, ayuda a las madres proporcionándoles información sobre el paradero de sus hijos.
Si mal no recuerdo, este padre de la iglesia católica hacía que las madres escribieran en hojas los nombres de sus hijos y de sus amigos más cercanos. Lo que nadie se imaginaba es que estas listas eran proporcionadas a los encargados de desaparecer personas para tener a más y más personas para capturar.
Más o menos esto sucede en este caso, sólo que aquí lo vemos en un documental in situ. En ese sentido, es difícil imaginar a los católicos que ven el documental o que se enteran de estos casos, no salgan sin sentir rabia o un sentimiento similar al ver que los miembros de la iglesia, aunque hayan cometido delitos, sean más considerados que los propios niños que fueron abusados.
En torno a las películas, el vaticano está teniendo una mala temporada en torno a las críticas provenientes del séptimo arte. Primero fue el Código Da Vinci, que pone en duda toda la base de la iglesia católica y luego este documental que si bien no se ha hecho tan conocido y ha llegado con dos años de retraso a la cartelera, sí que plantea un tema que la iglesia católica trata con pinzas y del que no prefiere abrirse del todo y dar la cara.
Pero a diferencia del Código Da Vinci, Berg, la directora de este documental, se basa en un detallado reportaje que presenta la infame historia de un agresor sexual en serie llamado Oliver O’Grady, un ex cura ahora que se encuentra en exilio en Eire. Berg usa su experiencia como productora de la cadena CNN y CBS News para detallar la historia de O’Grady, no sólo contada por las víctimas y sus familiares, sino también por el mismo O’Grady.
Lo raro de todo esto y de la historia que nos cuenta la misma Amy Berg es que en el camino, lejos de encontrar que un castigo ha sido impuesto al abusador de menores, la iglesia católica ha librado una campaña para poder ocultar a los miembros de su iglesia que cometieron esas violaciones, entre los que se encuentra el padre O’Grady. Es impresionante para muchos católicos pensar que son ellos quienes lideran campañas para el bienestar de los niños, pero por otro lado, lejos de denunciar a los malos padres que cometen este tipo de delitos, los encubren y, tal como en el caso de O’Grady, los mandan de un lugar a otro para que el olvido de los pobladores sea la cura a este mal, no obstante, este padre siguió, a donde fue, actuando de una manera errada y continuó su serie de violaciones a menores y miembros de su iglesia.
Qué niño iba a pensar que acompañar al padre de la zona en sus labores y acercarse un poco más a él podría ser sinónimo de unas consecuencias que no tienen remedio en la mente de un niño. En ese caso se considera aún peor el caso, ya que tiene ese serio agravante.
Pero sin dudas, el peor agravante de este documental y que la convierte en casi una película de terror es que el agresor se presenta a dar su testimonio ante cámara y casi como un asesino serial comenta uno a uno los abusos que cometió sin que parezca tener una pizca de remordimiento, cuando él mismo sabe que fueron cientos de personas las que cayeron en sus maléficas manos. Él, en su desorden mental pensó que enviando una carta a sus víctimas, en donde se disculpaba e invitaba a una reunión de “reconciliación”, las cosas podrían arreglarse.
Hasta la actualidad la iglesia católica se niega a dar declaraciones al respecto, este tema es tabú y mientras tanto, y ante la luz de estas evidencias, son miles los católicos que dejan esta religión, por otras, situación que no favorece en nada a una ya muy decadente religión católica.

Añadir a Del.Icio.Us



4 Comentarios en “Líbranos del mal”
Uno viene a este blog esperando una crítica de cine… y se encuentra una crítica a la religión católica asin de gratis.
Los casos de pedofilia dentro del clero católico son minoritarios (no por ello dejan de ser gravisimos). En la Iglesia Católica hay varios millones de sacerdotes y los casos de pedofilia no llegan ni a un 0,0001%. Pero en este blog se encargan de sembrar la culpa por toda la Iglesia Católica
La Iglesia católica ha puesto a los culpables en manos de la justicia de cada pais. En la diocesis de Bostón (donde han sucedido la mayoría de los casos) hay varios condenados que están pagando por sus culpas
No deja de resultar gracioso leer la siguiente frase “a una ya muy decadente religión católica.” en una crítica de cine.
Rodri
Recomiendo “Sex Crimes & the Vatican”, reportaje de la BBC sobre el tema, que encontré buscando el nombre exacto en inglés de este documental, que no fue estrenado en Chile (de donde escribo), y que existe en dvdclub sólo en ediciones región 1 (la norteamericana). En ese documental aclaran que existe un documento papal secreto, el Crimen sollicitationis, donde se utiliza una política de negación, encubrimiento y manipulación mediática para que casos como este y muchos otros, no lleguen a la justicia ni a los medios de comunicación. Además, las cifras entregadas en el mismo “Líbranos…” hacen ver que, primero, la iglesia no ha hecho nada por sacar los que ellos mismos califican como “malos elementos”; y que, parafraseando a un entrevistado del filme, cerca del 10% de los sacerdotes salidos de un conocido seminario de EEUU serían pedófilos.
Incluso, en Brasil, país con más católicos en el mundo, existe el caso de un presbítero trasladado de parroquia en parroquia luego de ser acusado de abuso sexual, y que escribía el funesto “manual del sacerdote pedófilo”, donde entregaba consejos a otros miembros del clero para hacerse de niños y evitar ser acusado.
Por eso, y sabiendo el tema del Padre Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, estoy convencido que la Iglesia Católica es una organización corrupta y que actúa, tal como lo dicen en el documental, como “La Cosa Nostra”. Y ojalá que todos los católicos vieran este documental y la pensaran dos veces cuando dejan a sus hijos al cuidado de sacerdotes. Como dejar al gato cuidando la carnicería.
Me siguen asombrando las anteojeras de quienes nunca se identifican con nombre y apellido. Cuanto aprendizaje de psicologia nos falta, internet nos sirve para hacer lo mismo que en sociedad, enmascararnos detras del EGO, la sombra del hombre y de la humanidad. Me pregunto si el hecho de que el PAPA fuera a pedir perdon a los Estados Unidos por TRES MIL SACERDOTES PEDERASTAS es una broma, es una pelicula. Sucede que esto hizo ECLOSION EN EL MUNDO, replicandose en progresion geometrica por los casos judiciales existentes y MILES DE VICTIMAS que fueron surgiendo.
Yo soy cristiano independiente, no confio en los templos de piedra igual que pensaba Jesus el Cristo, quien nunca enseño credo y dogma ni impuso votos de silencio para generar complicidades en delitos aberrantes.
La verdad, es que la religión católica es una especie de moral para la gente, ellos imponen sus dogmas y la gente nunca los cuestiona, y aquellos aventurados que lo hacen, terminan siempre recriminados por todos, es verdaderamente triste que la gente esté tan ciega.
Ya vi esta película-documental, es en verdad muy triste que a estas personas nadie las quiera ayudar solamente por que fue un cura quién literalmente les arruinó la vida, los hombres ya están ancianos, y aún así sigue siendo una gran marca emocional para ellos todo lo que les sucedió en su tierna infancia, admito que ciertamente estos casos de pederastia por parte de obispos es la minoría, pero el vaticano se a empeñado bastante bien en ocultarlos lo mas abajo posible, ya que para ellos esto es algo que los perjudica bastante, dejen de tomar como santos a este montón de tipos, ellos no son seres sin ningún pecado, son seres humanos, como tú y yo.
No creo en religiones, son cosas inventadas por el hombre, pero no porque no crea en religiones significa que no crea que hay un Dios, por que de eso si estoy segura.
Me despido :)