En verdad no tenía muchas ganas de ver Escondidos en Brujas porque pensé que se trataría de otra película de acción que basa todo en las escenas más desenfrenadas de tiroteos y cosas por el estilo. En sí pensé que se podría tratar de una de las películas post Tarantino, para ser más específica llegué a pensar que sería una especie de Reservoir Dogs desarrollada y ampliada sin motivo más aparente que el de copiarla, es decir, balas por aquí y por allá al por mayor y en exageración.
Pero, gracias a Dios, me equivoqué, ya que el guión de Martin McDonagh se mueve en diversas direcciones, es decir, no es una película de la que desde el primer momento sabes lo que va a pasar, siempre te sorprende con algo que da una buena sensación. Es decir, no es una película esperable, como en el caso de las telenovelas por ejemplo, siempre que veo una intuyo lo que va a pasar y como va a seguir la trama y siempre acierto, es por ello que ver telenovelas simplemente me parece tonto, no me sorprende.
Con Escondidos en Brujas pasa algo totalmente diferente y en ese sentido es mucho más atrayente que tener en sí balas y tiroteos por doquier, aunque claro, también hay balas, algunas, pero no en dimensiones desproporcionadas.
Brujas es el lugar en donde dos asesinos a sueldo se exilian después de haber errado en una de sus misiones. Desde este punto la película se aleja de lo llamado post – Tarantino y empieza a ser parte ya de otra generación que se podría llamar Post Post – Tarantino.
Lo esencial que debes saber de la película es que tiene a dos personajes principales Ken (Brendan Gleeson) y Ray (Colin Farrell). Mención aparte merece Colin Farrell, además de sus dotes actorales, de su construcción de personaje y de la voz que maneja en la película que es muy buena y en el punto preciso, en resumidas cuentas sale en la película absolutamente bien, con un look espectacular, como siempre.
Ellos se encuentran en Brujas, en donde encontrarán un lugar escenario para hablar de lo que tienen que hablar, de turismo, además de su última misión fallida que a lo largo de la película se presenta como una constante. Ellos ya no se encuentran en su hábitat, en Londres, sino en una ciudad que según Ken y el libro de viajes de la ciudad es “La ciudad medieval mejor preservada en Bélgica, aparentemente”.
Por un lado tenemos dos frentes en torno a los personajes. Por un lado Ken, quien está muy tranquilo y disfruta el viaje como nadie, haciendo turismo, viendo los lugares más destacados de Brujas y disfrutando del paisaje medieval y por otro lado tenemos a Ray, que no disfruta para nada de Brujas y que le parece un lugar espantoso donde no hay nada más que ver. Ken lo califica como el “peor turista del mundo”. La razón por la que no disfruta de su viaje es porque tiene un cargo de conciencia.
En ese punto se vuelve totalmente comprensible el por qué ambos personajes Ray y Ken se encuentran en exilio en una ciudad que tiene tanto por ver, en medio de calles de piedra y de Catedrales Góticas, todo se debe al deseo de Ray de poder olvidarse, él quiere salir y dejar atrás lo que le ha sucedido con su último trabajo fallido. Y el hecho que lo comprendamos se debe específicamente a la habilidad del guionista que es el mismo director de la cinta.
Por ejemplo en Escondidos en Brujas, Ray es portador de un lenguaje totalmente vulgar, no obstante ese lenguaje no empaña la película en sí, es decir, su lenguaje es totalmente justificado y no como en otras películas donde se emplea como el medio para hacer reír o para dramatizar. En este caso los personajes se convierten en seres humanos.
Las expectativas se dirigen más a un plano real, los personajes hacen lo que deben de hacer y no lo que una serie de clichés de las películas de acción de mafia, de asesinos te dice que debes de hacer. Allí se marca una diferencia abismal con otra clase de películas de ese género. Y eso es lo bonito de Escondidos en Brujas que te lleva a mantener la atención hasta el final de la película e incluso te genera la sensación de querer ver más, qué es lo que pasa más allá.
En esta película también podemos ver un aspecto de la mafia o de la mentalidad de los asesinos, un muy interesante punto, que si bien es un tanto romántico, me parece que está poco explorado por los clichés que hay en torno a los buenos y los malos.
En esta película no hay buenos ni malos, la maldad o bondad no la calificamos nosotros como espectadores ni la sociedad “imaginaria” que pueda existir implícita en una película, no, cada uno se define de acuerdo a sus valores morales, cada persona es dueña de su calificativo, no importa que seas un asesino o un profesor de escuela, por poner un ejemplo, simplemente tu conciencia es la que te da el veredicto, en tu interior y sólo contigo como espectador.
Eso en resumidas cuentas hace que la película sea diferente. Mención aparte merece también la fotografía de la película que se combina muy bien con los hermosos lugares de Brujas, (por alguna parte de la película se menciona que es un lugar en donde querrás pasar los últimos días de tu vida, ya que parece sacado de un cuento de hadas) y que hacen de esta película una pieza realmente recomendable.

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