Cartelera, Cine Bizarro

El incidente: otro paso más de Shyamalan hacia la mediocridad absoluta

Por Manuel Jesús Martínez, en 21 de Junio de 2008

Hay directores que después de un enorme éxito, sobre todo si es su primera o una de sus primeras obras, saben buscar su propio camino consiguiendo poco a poco un estilo característico que define claramente su obra, como los casos de Lynch o Fincher, por ejemplo, sin embargo, hay otros que han gozado de esa misma suerte (o trabajo, o una mezcla de ambos) que se empeñan en volver a la misma fórmula una y otra vez confiando en la poca exigencia del público mayoritario o sencillamente porque no saben hacer otra cosa. En este segundo grupo se podría incluir a M. Night Shyamalan, quien desde que sorprendiera en 1999 con “El sexto sentido” (sin ser una película del todo original sí fue algo distinto a lo que en ese momento era el cine de terror) se ha limitado a usar una y otra vez los mismos trucos y estructuras en sus películas, convirtiéndose en una parodia de sí mismo, estando más cerca de ser un nuevo Uwe Boll (le tengo bastante aprecio a Ed Wood para compararlo con él) que un nuevo Hicthcock, como algunos entusiastas proclamaron hace años.

“El incidente” tiene un buen comienzo, planteando un interesante punto de partida: un día, sin razón aparente, la gente empieza a suicidarse, y parece una plaga que se va extendiendo por el noreste norteamericano. Estos primeros diez minutos de película es lo único que se podría salvar de la misma, creando una situación tensa y desconcertante, que mantiene al espectador a la espera, pero que incluso aquí hay algo chocante, y es la reacción de una de las actrices que se encuentra en el parque en la primera “ola de suicidios”, que reacciona (“vaya, parece que se están hiriendo a sí mismos”, “¿eso es sangre?”) como si estuviera viendo llover.

En un principio, la explicación (un ataque terrorista) a esa “enfermedad” podría entenderse como un ataque de Shyamalan a la psicosis que padeció Estados Unidos justo después del 11-S, en la que cualquier anomalía era vista (y “vendida” así por el Gobierno y ciertos grupos de comunicación) como un ataque al país de “la democracia y la libertad”, incluso la escena en la que unos albañiles se lanzan desde la azotea de un edificio guardaría cierta semejanza con aquellas imágenes de los cuerpos cayendo desde las Torres Gemelas, aunque me inclino porque no es más que una mera coincidencia, pues Shyamalan ya está muy ocupado convirtiéndose en uno de los grandes de la historia del cine para hacer cualquier tipo de crítica social. Además, opta por una explicación más “ecologista”: los suicidios son provocados por una toxina liberada por las plantas, y lo que podría haber dado para una original lucha contra un enemigo invisible, o una metáfora de la lucha contra los enemigos interiores, se convierte en una mezcla de filosofía barata de libro de autoayuda y publicidad de ONG ecologista.

Después de castigarnos con “La joven del agua” parecía que Shyamalan intentaría corregir algunos errores, pero aquí vuelve a caer en fallos de continuidad o incluso en la propia explicación de “el incidente”. Los actores tampoco ayudan a que la película sea medianamente convincente en cualquier sentido, pues parece que están actuando sin motivación alguna, como si hubieran pasado delante de la cámara en el momento que empezaban a rodar, aunque es algo comprensible teniendo en cuenta que son personajes planos y sin ningún tipo de matices. Además, las tramas secundarias no hacen más que aumentar el desconcierto: el supuesto conflicto emocional de los protagonistas es más una pelea de colegiales que una crisis de pareja de personas adultas, los secundarios actúan de forma contradictoria, el humor es muy infantil, y más siendo la primera película de este director que en Estados Unidos recibe la calificación de “R” (prohibida a menores de 17 años que no vayan acompañados de un adulto) y rompe totalmente con la atmósfera que intenta crear durante toda la película, y que sólo consigue al principio. Afortunadamente, James Newton Howard compone otra banda sonora correcta (lejos de sus mejores obras) con la que podemos distraernos en ciertos momentos si nos abstraemos del absurdo que estamos viendo y que puede llevarnos a pensar si, debido a la aparente falta de interés que su director ha puesto en la película, realmente no será un experimento de Shyamalan para conseguir que el público se suicide en masa antes que terminar de ver semejante aberración fílmica.

Comentar | Trackback
Entradas Relacionadas

1 Comentario en “El incidente: otro paso más de Shyamalan hacia la mediocridad absoluta”

1

Es de esas películas que jamás iría a ver.

Saludos

Deja tu comentario

 

 

 


 

Previsualización del Comentario

  

  • Cursos en www.aprendemas.com
    ¿Necesitas formación?
    Cursos
    Master
    ¿Patrocinamos tu web?

 

Secciones

Canales

Sindicación

Añade este blog a tu lector de feeds

¿Qué es un lector de feeds?

Correo Electrónico:

Red de Blogs SmallSquid

Blogs Asociados a la Red SmallSquid

Enlaces de Interés

  • Andrés Arellano (5)
  • gpm (5)
  • troncha (3)
  • isela cayetano0 andres (2)
  • ANONIMO (2)
  • gina paola (2)
  • diego (2)
  • Guillermo (2)
  • joomla (2)
  • VIOLETA (1)

© Copyright 2008, SmallSquid.com. Red de blogs, SEO y Webs 2.0

SmallSquid.com está gestionado con WordPress

Creative Commons - Some Rights Reserved
 
Un proyecto realizado por Blogestudio
Cerrar
Envíalo
Powered by ShareThis