1408 es una película de terror engañosa. Y lo es porque a primera instancia, en los primeros 50 minutos parece que estamos viendo la gran película de terror del siglo XXI, con un arranque sensacional y un sentido del ritmo muy trabajado y logrado.
Pero el declive se hace evidente a partir de ahí, y la película cae en el peor error que puede mermar a un film de este género: las escenas más puramente terroríficas son las menos interesantes. El ritmo inicialmente propuesto, las premisas básicas en las que se sostiene 1408 van cayendo paulatinamente, hasta desembocar en un final libre de ambigüedad, lo que se convierte en un defecto importante, y carente de coherencia narrativa. Por cierto, que veo el póster y no puedo dejar de pensar en Enemigo a las Puertas, ¿por qué será?
La interpretación de John Cusack como el escritor Mike Enslin es magistral, de las mejores de su carrera, y esto juega mucho en favor de la película porque prácticamente la película es él. Sabe darle un tono dramático al relato cuando hay que dárselo. Y cuando no, un guiño paródico que es agradecer. El papel secundario de Samuel L. Jackson como Olin, el gerente del hotel de los horrores en cuestión, no desentona mucho y es mayormente un acierto. Resulta que el tal Enslin recibe una postal de que en el Hotel Dolphin, la habitación 1408 ha provocado decenas de muertes basadas en fenómenos paranormales en su interior. Allá que va Enslin a descubrir qué sucede ahí.
La dirección del sueco Mikael Hafstrom es sobria y atmosférica, algo que funciona, como digo, al principio, pero que se desmorona en situaciones y escenas fuera de lugar. Por ejemplo, todo lo que rodea a ese invierno de 1408. Hay que ver la película para saber a qué me refiero.
La historia podría verse como un remake de El Resplandor. El hotel Overbook de la película de Kubrick no tiene muchas diferencias con este hotel Dolphin, y esto supone un hándicap para 1408, que ve cómo, en el ámbito narrativo, imaginativo y argumental, pierde contra El Resplandor soberanamente. Allí era Jack Nicholson, aquí es Cusack. Por lo demás encontramos unas faltas de coherencia tremendas, hasta el punto de que sólo podemos quedarnos con la presentación del protagonista, muy prometedora, y la escena del doble de Enslin, realmente aterradora.
Una pena, porque el trailer y los créditos iniciales hacen preveer una gran obra, y el estancamiento de todas sus virtudes impiden que 1408 sea una película de terror de referencia. Ni siquiera una película del 2007 de referencia, y ya es decir.


Añadir a Del.Icio.Us



Comentarios de “1408: lo que pudo ser y no es”
Aun no se han realizado comentarios.