“Hola soy Troy McClure, tal vez me recuerden de posts como…”, así debería empezar una reseña como esta sobre Los Simpsons, pero no.
Hace algunos días venía pensando en qué regalarle a mi pequeño sobrino de dos años en día de su cumpleaños y no se me ocurrió mejor cosa que comprarle un muñeco de Los Simpsons, para ser más específica, sería de Bart Simpson.
Y es que mis pequeños sobrinos están muy influenciados por mí y a mi me encanta esa serie y consecuentemente la película. Es por ello que cuando vienen a mi casa, no encuentro mejor forma de mantenerlos a la vista que poniéndoles un DVD de cualquier temporada o edición especial de Los Simpsons para mantenerlos quietos en lugar seguro.
Definitivamente Los Simpsons es una comedia para todos, pero sin duda, está dirigida a un público adulto y letrado, lo digo porque es mucha la metateatralidad presente en la obra. Son muchas las alusiones que se hace en la serie a clásicos de la literatura, clásicos del arte, clásicos del cine e incluso a la política, aspectos que la mayoría del público infantil no podría identificar fácilmente, pero sin dudas Los Simpsons tienen un encanto inexplicable que atrae a los más pequeños.
Claro que si un adulto ve la serie y conoce todo a lo que se hace referencia sutilmente en cada episodio, pues disfrutará de la serie más que las demás personas y en ese sentido la comedia se enriquece.
La película no es la excepción y hace unos días se las puse a mis sobrinos para que la vieran conmigo y creo que les encantó. No sé por qué, pero debo confesarlo, hace unos días todo me suena a Simpson, es más acabo de comprarme un ambientador de auto de Bart Simpson que personaliza mi auto y ayer en la tarde estuve jugando con mis sobrinos y su pizarra mágica dibujando precisamente a todos los personajes de Los Simpsons.
Esto ya suena a obsesión, pero bueno, creo que la película bien podría definirse como un capítulo largo de la serie o mejor dicho, un especial de Los Simpsons sin cortes comerciales y si se dieron cuenta, en algún momento noté alguna pantalla en negro, como si se regresará de un lapso publicitario.
Claro que no un capítulo cualquiera, sino uno que merecía la pena, es decir, un capítulo espectacular, dos horas que equiparan mas o menos a cuatro capítulos, con la única diferencia que en la serie raramente continúan, salvo excepciones como la Casita del horror I II III y IV, pero aún así, la trama no prosigue, en este caso si lo planteáramos como un conjunto de series, pues la trama si continua.
Y hacer la comparación de la película con 4 capítulos no es una denigración de la misma, sino todo lo contrario, es lo que los fanáticos estábamos esperando, ver aquello que se queda en el tintero en un episodio normal, ver más entrevero de la trama, es como un sueño hecho realidad, un episodio que llene un rato de ocio grande.
Es por ello que fue fascinante, pero a la vez, recuerdo al salir del cine, me quedó la sensación de ahora esperaré el capítulo de la siguiente semana, pero con un poco de tristeza porque sabía que no iba a durar tanto como duró este.
Por eso se dice también que los escritores no se tomaron muchos riesgos en ese sentido, la película de Los Simpsons es en esencia una compilación de pequeños momentos ya vistos en otros episodios o que al menos nos pareció haber visto, y es que con más de 20 años en la pantalla pues creemos que ya lo hemos visto casi todo. Lo cierto es que el inicio es comiquísimo y eso sí, debemos reconocer que la serie ha sabido plasmar la obsesión de los humanos, o de algunos, por salvar el medio ambiente, y eso se refleja en la pequeña Lisa Simpson y en el discurso cortado de los de Green Day.
Por otro lado, gracias también a los guionistas, la acción de la película cada vez se vuelve más complicada y complicada y claro, la solución llega al final. Pero para no pasar a enumerar cada parte de la película por si alguien no la ha visto, sólo diré lo siguiente: Homero tiene una brillante idea; realiza aquella idea; hace todo mal; pone en riesgo a los que ama (su familia); huye de todo; tiene una epifanía y regresa justo a tiempo para salvar el día y disfrutar del final feliz. Con Los Simpsons nunca debemos centrarnos en la trama general, sino en lo que pasa cuando Bart, Lisa, Homero, Marge y Maggie se ven envueltos. Además de los otros miembros de Springfield, es decir, Millhouse, el Abuelo Simpson, Moe, Flanders, el payaso Krusty, El jefe de policía y el malévolo Sr. Burns. Sin olvidarnos del señor de la tienda de comics, El director Skinner, Apu de la tienda, Cletus y sus incontables hijos, entre otros.
Y ¿quién no sale de la sala de cine cantando la pegadiza canción de “El Puerco Araña”? “Puerco araña, puerco araña, al mal ataca con su telaraña, su colita retorcida, da besitos con su trompita. ¡Mira!, ¡Es el Puerco Araña!”, además de desear poder manchar los techos de su casa con el Puerco araña.
Pero creo que esta película, así como los DVD’s de la serie rinden un tributo a un personaje soslayado siempre y sin participaciones muy importantes, aquel joven empleado de medio tiempo que se gana la vida en negocio que aparezca en Los Simpsons, sigo creyendo que es el mismo que debe trabajar incansables turnos. Si hemos sido verdaderos fanáticos de la serie, y sigo creyendo que la película es solamente para fanáticos, pues debes haberte quedado hasta el final viendo al joven en su oficio de limpiador de cines. Para los que no se fueron antes, creo que ese es uno de los regalos de la película y es que yo también me quedé hasta el final, pero la bebida que tomé me hacía casi imposible quedarme un segundo más sentada luego de que la película acabara y aunque mi compañero de cine insistía, pues tuve que irme, aunque vale recalcar que resistí bastante.




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1 Comentario en “Los Simpsons, la película”
La verdad es que nunca me motivó esta película porque siempre se la vendió como un episodio ampliado. Igualmente ahora em aha picado la curiosidad. Muy buena reseña y sobre todo muy atractivo tu blog. Saludos!