La película Horton y el mundo de los Quién plantea una idea que daba vueltas a mi cabeza desde hace mucho tiempo, ¿es posible que exista una comunidad, civilización o diminutos mundos en las cosas que vemos diariamente? La respuesta creo que puede ser posible, ya que somos parte de la vía láctea, a lo mejor somos nosotros esa pequeña partícula, pero en fin.
De lo que si estoy segura es que no podremos comunicarnos con ellos (a lo mejor me equivoco), tal como si lo hizo Horton, gracias a sus grandes odios, un personaje que persiste a pesar de los problemas que se le presentan en el camino.
En esta película, y luego de otras de la misma temática como El gato o El Grinch, ahora tenemos a Jim Carrey como la voz del personaje principal en Horton. Considerando la calidad de las películas anteriores a este film, que ya mencionamos líneas arriba, pues me encontraba un poco escéptica acerca de la calidad de esta versión en dibujos animados, considerando además que los dibujos que están fuera del imperio Pixar no tienden a ser no memorables. Pero con Horton experimenté una grata sorpresa, sobretodo porque le encanto esta película a mis sobrinos, y a mí, de vez en cuando, me sacó más de una risa también.
Dirigida por Jimmy Hayward y Steve Martino, ambos haciendo su debut cinematográfico, Horton empieza con un esfuerzo en 3D para simular el familiar mundo 2D de Theodor Geisel, más conocido como Dr. Seuss, con sus árboles curvos y sus colinas ovaladas. En ese contexto conocemos al héroe de la saga, Horton, quien se encarga de dar clases a un grupo de animales jóvenes de diferentes especies de la selva sobre las diferentes formas de vida que hay allí. Un día, una partícula flotante en la selva pasa cerca de sus gigantes orejas y el es capaz de poder escuchar un sonido que sale de ella. Al darse cuenta de tal acontecimiento, él trata de seguir la partícula y la posa encima de lo que parece ser cierto tipo de flor, allí aprende que en aquella partícula se desarrolla una sociedad en miniatura llamada Whoville, pero no debemos confundirla con el Whoville de El Grinch, esta está comandada por el Alcalde cuya voz es prestada por Steve Carell.
Tal como se ve el inicio de la película, la partícula sale de un lugar seguro, es por ello que Horton se da cuenta que la selva no es un lugar apropiado para ella, por eso trata de reubicarla en un lugar verdaderamente seguro para esa sociedad. Los problemas empiezan cuando él se da cuenta que nadie cree en la partícula, ni en lo que él cuenta acerca de ella. Lo peor es que la matriarca de la selva, la madre canguro, voz de Carol Burnett, se empeña en prohibir a Horton que siga en contacto con los niños, ya que su influencia, sus locas ideas y su imaginación son perjudiciales para ellos. Su empeño por detener la “imaginación” de Horton va tan lejos que contrata a uno de los animales más malvados de la jungla, un buitre llamado Vlad, cuya voz es prestada por Will Arnett, para detener a Horton.
El pico de acción se da en esta película cuando la civilización de los Who en Whoville debe juntarse en un mismo propósito para producir ruido suficiente para que sean escuchados por Horton y las personas que no le creían.
Adaptada del libro escrito Dr Seuss por Ken Daurio y Cinco Paul, el film se ciñe casi en todo a la trama primordial del libro, pero en el tiempo restante se desarrollan otras subtramas. Una de ellas involucra al Alcalde y su único hijo varón, ya que además tiene 92 hijas. El Alcalde espera que ese único hijo tome su posición, pero el chico ni habla y parece un decepcionado total de la vida, definitivamente el chico tiene otros planes. Esta no es una sub-trama profunda, pero de hecho al final en la parte clímax de la película, la de levantar la voz para ser escuchados, allí si toma fuerza y sentido.
La otra sub-trama se centra en la idea de creer en poderes que van más allá de lo que nuestros sentidos pueden palpar. Eso ya ha sido probado en la vida real y ya muchos personajes han sufrido en carne propia lo que Horton se salvó de pasar. En ese punto, Horton y el Alcalde coinciden en que al contarle a sus semejantes que escuchan voces del exterior, pero son tratados casi como locos. La canguro repite varias veces que si uno no puede tocar algo, verlo o oírlo, no existe. La mayoría de los personajes tampoco creen en las voces hasta que ellos escuchan la prueba. Lo bueno de todo ello es que a pesar de eso, no hay enseñanzas morales filosóficas al final que contaminen la película.
Pasando a otros planos, Jim Carrey es la razón principal por la cual este film funciona tan bien, el da una deliciosa “actuación”, muy cómodo en su piel de elefante y muy gracioso, como no se le veía en años. De Carell podemos decir lo mismo, aunque debemos considerar también que gran parte de sus actuaciones combinan sus gestos con lo que dicen, juego que hace realmente una maravillosa actuación en ambos casos.
Lo cierto aquí es que se han juntado los mejores cómicos que hoy en día se puede ver en el cine. Por un lado Carrey, por otro Carell y no debemos olvidarnos de Morton, cuya voz es prestada por Seth Rogen, otro gran talento del cine de comedias que ha surgido en los últimos años, no tan gestuales como los dos maestros Carrey y Carell, pero que igual es una revelación que de la mano de Judd Apatow ha saltado a la fama. Aunque claro, quien se lleva todos los momentos de la película es Carrey, por experiencia o por trayectoria, pero con dos incomparables compañeros de voz.


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1 Comentario en “Horton y el mundo de los Quien”
muy buena la pelicula los personajes deja muchos
mensajes para reflexionar
muchas experiencias
el personaje mas bueno
fue horton la particula o la ciudad era muy bonita en fin todo era m uy bonito si la pudiera cambiar el final no se lo cambiaria por que es muy buena siempre me la paso criticando a una persona por que es pequeña y no me veo asi misma porque yo tambien soy medio bajita