Natasha Henstridge es una de las actrices del cine fantástico más interesantes de los últimos tiempos. Nuestra historia empieza un día quince de agosto del año setenta y cuatro en una cuna, en una casita del frío Canadá. O no, porque me lo estoy inventando, que sabía como deciros que esta señora cumplirá treinta y cuatro años este verano A la edad de catorce años deja su hogar para ir a París en busca de la superficialidad de las pasarelas. Rápidamente se pasa al cine y su primer papel consiste en hacer de Sil, en la simpática cinta titulada “Species” de Roger Donaldson. Es en ese momento cuando se da a conocer. Sil es un regalo de los extraterrestres aún en plena adolescencia, se escapa de la prisión de cristal en la que está encarcelada cogiendo el primer tren que encuentra. La película es bastante mala y los seguidores podríamos haber esperado a que se hiciera un poco mayor. Pero bueno, eso ya es historia del cine.
Casi sin habérselo propuesto, Natasha Henstridge había conquistado al poco público que se congregó a ver esta cinta. Bastante atacada por la crítica y hoy medio desaparecida. Sinceramente, la diferencia entre Natasha Henstridge y Cameron Diaz tiene que ver con la suerte a la hora de elegir papeles en películas que han triunfado. O eso es lo que ella dice, que no se siente muy a gusto con algunos de los papeles que ha hecho. Eso sí, de la película que no debe sentirse muy orgullosa es de Al límite del riesgo. Dirigida por Ringo Lam, la cinta fue toda una decepción, el típico engendro al servicio del ególatra Jean Claude Van Damme. Demasiado aburrida para ser una película de acción.
Pero claro, que si la comparas con su siguiente película igual es una obra maestra. Carne de videoclub y una de esas películas que nunca terminas de ver: Adrenalina. En un futuro inmediato, Natasha, que personifica a un policía compañero de Christopher Lambert debe acabar con una especie de cyborg en un máximo de veinticuatro horas. La máquina amenaza con expandir un virus letal en lo que es un subproducto típico de los años noventa. Natasha eclipsa a un Lambert totalmente transparente y alejado de su mejor película (si es que alguna vez la tuvo): Los Inmortales.
Tras pasar este suplicio se produce una vuelta a los valores seguros con “Species 2”, en esta ocasión realizada por Peter Medak. La guapa extraterrestre está de regreso en nuestro planeta para combatir la mezcla de razas en una especie de alegato racista y gore. Incluso hay un romance con el astronauta Patrick.
Con Último testigo, tendrá que pasar un tiempo hasta que volvamos a disfrutar de su presencia en el papel de un ornitólogo cuyo apartamento es requerido por el FBI como puesto de observación. El agente del FBI resulta ser un asesino, en esta cinta Natasha tiene un papel mucho más frágil. Todavía muy lejos de la nominación al Oscar supone una agradable sorpresa cinematográfica. Lástima que su siguiente película vaya a suponer otro traspiés en medio de una película tan romántica como It Had to Be You. En ella, dos personas pasan el fin de semana juntas mientras preparan sus respectivos matrimonios a base de encontrarse en las mismas tiendas se enamoran el uno del otro. ¿Qué como termina? Pues como todas las comedias románticas que vienen de Estados Unidos.
El año 2000 llega con el papel en Mi vecino el asesino, protagonizada por Matthew Perry que resulta ser una película bastante mala. Menos mal que por allí andaba Bruce Willis preparando los papeles de la jubilación y terminó por salvar la película de la catástrofe.
Posteriormente contraataca con la ñoña Un amor infinito (Ben Affleck y Gwyneth Paltrow), versión romántica de Destino Final (aparecidas el mismo año), el director no duda en hacer que el avión en el que nuestra rubia favorita viaja se estrelle, cayendo la culpabilidad en el pobre Ben. A Dios gracias, pasamos a la monumental Fantasmas de Marte y al personaje de Melanie Ballard (policía autoritario de esos que se convierten en fantasía de muchos aficionados al cine y los neumáticos).

Después de una película de ciencia ficción llegamos a la comedia. Esquía como puedas, donde Skeet Ulrich, que no conoce nada de la vida salvaje de Alaska se decide a participar en la gran carrera de trineos que se organiza en honor de su abuelo. Elegirá a los perros de tiro en un refugio para animales abandonados y entre los personajes que lo ayudan está nada menos que Leslie Nielsen. Digna de Disney, evidentemente ganará el concurso ayudado por la bonita Natasha Henstridge. Que por cierto, creo que pasa un poco inadvertida en esta comedia familiar.
Para rematar, en 2002 tendrá un importante papel en Riders (o cómo mezclar deportes extremos y robos para atraer al público joven). Pasa de modelo a policía sexy y para complicar un poco las cosas se enamorará del líder de la banda de malhechores, Stephen Dorff. Ese mismo año intenta el asalto de los pocos videoclubs que quedan abiertos en España de la mano de She Spies, copia y parodia de la primera adaptación cinematográfica de Los Ángeles de Charlie, para esa época estaba a punto de ser programada la segunda parte.
Finalmente hay otras dos películas que merecen nuestro comentario: Power and Beauty y Widow on the Hill. La primera trata es una obra de tinte biográfico sobre Judith Campbell Exner, una de las profesoras de John F. Kennedy. Difícil juzgar una historia de culos que resultará muy familiar al público yanqui pero que pasa desapercibida para las mentes europeas. Natasha ha sido elegida para este papel por su parecido con la señora anteriormente citada. La segunda película resulta mucho más llamativa, interpretando a una dulce señorita dedicada a atraer a su regazo a viejos multimillonarios para sacarles el dinero. En el reparto estará James Brolin, encantado de poder flirtear con una rubia tan guapa. Pero da igual, porque Natasha siempre queda bien en pantalla.

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1 Comentario en “Natasha Henstridge, mi extraterrestre favorita”
la amo!