Darío Grandinetti es uno de esos actores que la mayoría de las veces hace siempre el mismo papel, pero le queda tan bien que en realidad cada vez que aparece una nueva película con él como protagonista, todos queremos que “haga de Grandinetti”. Y bien, en la recientemente estrenada “Quiéreme”, de Beda Docampo Feijóo, el actor no escapa a lo habitual.
“Quiéreme” es de esas películas que están hechas para conmover, a veces gratuitamente y en exceso. Y aún con un guión bastante endeble, y en ocasiones confuso, gana puntos por las actuaciones de los protagonistas. La pequeña Cristina Valdivielso es una revelación absoluta, Ariadna Gil está muy bien en su papel de puta casi yonqui luego reconvertida, y Darío Grandinetti, como dijimos, es un ejemplo de cómo un actor que compone la mayoría de las veces un mismo papel –el de él mismo- reluce por sobre la mayoría.
El filme cuenta la historia de Pancho (Grandinetti), un cocinero de cincuenta años que vive en Buenos Aires con su pareja (Agustina Lecouna), y acaba de abrir un restaurante. Pero de pronto aparece Amparo (Cristina Valdivielso), una niña española que dice ser su nieta. Porque Pancho tuvo una hija en España (Kira Miró) a la cual casi no vio en su vida y ella le envía a su hija una temporada por problemas personales. Y ahora él viajará hacia Madrid para encontrar a Lucía y ayudarla.
Como en casi todas las películas argentinas actuales, al poner España el capital para la financiación, las historias tal vez se vuelven algo rebuscadas al tener que hacer un guión con actores de los dos países y escenarios naturales también compartidos. Pero el negocio actual es así y hay que buscar las alternativas.
Más allá de ese lógico rebusque, “Quiéreme” es un cálida y conmovedora película, sustentada más por las actuaciones y el ritmo narrativo que por la historia en sí. Su director, Beda Docampo Feijóo, gallego de nacimiento pero argentino por adopción, es bastante irregular en su historial fílmico: pasa de obras mediocres como “Buenos Aires me Mata” a otras de reconocida calidad –“Los Amores de Kakfa”, algo de “El Mundo Contra Mí ”. Y “Quiéreme” resulta una de sus mejores producciones hasta la fecha, una película sin grandes pretensiones pero querible.


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